El Miedo

¿Como surgen los miedos?

Desde la infancia, los miedos, en muchas ocasiones, surgen sin ninguna razón aparente y acaban desapareciendo o disminuyendo con el tiempo, algunas características del desarrollo infantil y el contexto en el que se desarrolla contribuyen a explicar la frecuente aparición de miedos evolutivos y estas son la evolución del sistema nervioso, la maduración y el aprendizaje. 

Hay algunos aspectos de lo que atemoriza a las personas y la forma de demostrar estos aspectos pueden considerarse determinados biológicamente, mientras otros, en cambio, dependen de aprendizajes y experiencias individuales y sociales. Por lo tanto, las reacciones emocionales humanas, en este caso, el miedo está causadas por factores de interacción biológicos y culturales. 

El miedo se define como un conjunto de sensaciones, normalmente desagradables, que se activan en situaciones peligrosas que se viven como reales y que dan lugar a respuestas de tipo protector o defensivo. Las respuestas se manifiestan en un conjunto de reacciones fisiológicas, conductuales y cognitivas independientes de la edad:

  • Cambios bioquímicos: Descarga de catecolaminas (noradrenalina, epinefrina y otras sustancias).
  • Tormenta vegetativa: taquicardia, tensión muscular, temblores, sudoración, palidez, sequedad de garganta y boca, sensación de nauseas, respiración rápida…etc. Estas manifestaciones dependen de la situación y de la persona.
  • Reacciones motoras: Los patrones de conducta reactivos ante el miedo pueden manifestarse de maneras muy diferente. Por un lado, puede provocar una tendencia a paralizarse o enmudecerse y por otro lado, puede haber huida desesperada, gritos y agitación motriz, este ultimo patrón puede mostrarse como reacción primaria o después de la anterior.
  • Manifestaciones cognitivas: consiste en la sensación subjetiva de peligro o amenaza

Por lo tanto, el miedo es un sentimiento normal, útil en presencia de amenazas para garantizar la supervivencia del individuo, si esto no se diera en alguna especie, esta se extinguiría al no poder darse cuenta de los peligros ni poder reacciones ante estos. Ademas, el miedo cumple otras funciones tales como la de agente defensor cuando el niño comienza a experimentarla movilidad y alejarse de la madre, mejora la motivación y el rendimiento conduciendo a una ejecución optima cuando el miedo que se siente no es extremo y en ocasiones puede ser algo deseado para gozar con la tensión y excitación que produce (los ejemplos más claros son las peliculas de miedo o los deportes de riesgo).

El miedo deja de ser respuesta normales, adaptativa y positivas cuando supera la capacidad de tolerancia del individuo, no hay percepción de control, se producen conductas evitativas frente al estímulo temido, interfieren considerablemente en el funcionamiento normal y adaptativo. El terror les incapacita para razonar o tomar decisiones racionales ante situaciones reales o imaginarias o ante objetos y animales que para la mayoría de las personas no representan ningún peligro excepto para quienes su cerebro los interpreta como terriblemente peligrosos y amenazantes. Estas respuestas excesivas traen un estado de ansiedad considerable generando en la persona que lo sufre un malestar clínicamente significativo.

 ¿Como se puede prevenir?

Siempre es mejor prevenir que curar, por lo tanto:

  • Aceptar y validar los sentimientos de los niños, ya que, aceptar el miedo o las preocupaciones es el primer paso para hablarlo y racionalizarlo.
  • El bienestar inmediato que obtenemos cuando escapamos y evitamos aquello que tanto tememos es clave a la hora de que aparezcan los miedos, por lo tanto, es importante poner a prueba lo que la persona teme para poder ver las consecuencias reales de esto. El evitarlo nos impide conocerlo y controlarlo.
  • Es importante hacer que el niño o niña compruebe a través de la experiencia y de manera graduada, por ejemplo, lo que es quedarse en la habitación a oscuras. Los miedos de los padres, el hecho de tomar demasiadas precauciones y, si se exageran demasiado con esto dificultara el poder reducir los miedos, ya que se transmitirán los miedos de los padres hacia los hijos.
  • Especificar que no todo lo que se teme a de ser superado, ya que el miedo es una respuesta adaptativa para nuestra supervivencia y vienen a ser problemáticos cuando nos bloquean y nos incapacitan en el día a día…
  • Evitar asustar a los niños, aunque sea de “broma”, como por ejemplo los sustos en la oscuridad.
  • Utilizar estilos educativos positivos basados en amabilidad, respeto y calma, antes que utilizar castigos o amenazas.
  • Hacer que lea o leerles a los niños historias que cuenten como personajes con los que siente identificado superan pequeños miedos o situaciones difíciles.
  • Enseñarles a superar las dificultades diarias por si mismos.
  • Evitar peliculas o historias de miedo o violencia que les lleve a exagerar en su imaginación situaciones ficticias que pueden asumir como reales.
  • Bibliografía:
    •  Pérez, M.D. (2000).  El miedo y sus trastornos en la infancia. Prevención e intervención educativa, ediciones universidad de Salamanca.
    • Hurtado, F. (2015). Antropología del miedo. Revista de ciencias sociales, 3(2), 262-275.

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