FRUSTRACIÓN

La frustración es una emoción secundaria que se vive como negativa, se trata de una sensación de rabia, ira, impotencia, tristeza… que se da cuando no conseguimos satisfacer una deseo, necesidad o impulso. Es una emoción que aparece desde que somos bebes y que permanecerá en la edad adulta. En este blog atenderemos como poder generar cierta tolerancia a la frustración en el niño, pero comprendiendo que no se trata de no sentir frustración sino de poder manejarla. El hecho de vivir conlleva experimentar inevitablemente frustración, por ello es importante educar a los niños a tolerarla, no solo para evitar rabietas y molestos enfados, sino con el fin superior de poder vivir en armonía a nivel personal y social. Aunque parezca apresurado la frustración se vive desde que somos bebes y nuestras necesidades o deseos no son cumplidos o por lo menos no inmediatamente. Según van creciendo se van dando cuenta que sus necesidades o deseos nos son satisfechos y van aprendiendo que a su alrededor hay más personas y tienen que esperar un poquito. Además, estas esperas dan la oportunidad al niño a ir haciendo las cosas por sí mismos y así aumentar progresivamente su autonomía. Existen niños que no toleran la frustración, que no saben distinguir entre necesidades y deseos y esperan que el otro satisfaga ambos por igual. Estos niños esperan que el mundo se adapte a sus necesidades y deseos, y cuando el mundo no es lo que esperaban viven su entorno como algo hostil e interpretan que el mundo está en contra de ellos, generando en ellos emociones de ira, enfado y tristeza. La...

La importancia de decir “No” a los niños

Es por todos conocidas las dificultades que existen en la actualidad para poder ejercer como padres y compaginar esto con las obligaciones laborales. El cambio de rol de la mujer, dejando atrás esa época en la que sus funciones incluían las labores del hogar y el cuidado de los hijos, nos suenan muy lejanos. En la actualidad estamos más acostumbrados a escuchar palabras como conciliación, reducción de jornada, excedencia… fórmulas para conseguir compaginar la vida laboral y la vida familiar. La conjunción de estas dos no son baladí, y suelen suponer una fuente de estrés muy opresora para la mayoría de los padres. Las emociones que se despiertan en la paternidad tienen mucho que ver con lo vivido en nuestra propia infancia y con el papel que estamos jugando nosotros mismos en la actualidad con nuestros hijos. Los profesionales de la salud, creo que coincidimos, en que una de las emociones que más se repite al escuchar testimonios de padres es la “CULPA”, esa sensación de que no se llega a las exigencias laborales y tampoco llegan a poder atender a sus hijos como creen que deberían. Todo lo expuesto anteriormente lleva a muchos padres a querer disfrutar a tope de los ratos en familia… pero en ocasiones de manera equivocada. Frecuentemente estos vacíos que los padres, infieren están dejando en sus hijos, intentan ser ocupados por regalos, videoconsolas, permisividad… es decir espacios para ver felices a los hijos porque: “para un rato que estamos juntos no vamos a estar discutiendo” ¿Por qué es necesario decir “NO” a un niño? Los niños vienen al mundo inmaduros, con la necesidad...

TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

En los últimos años cada vez es más común escuchar este término y además asociado a población más joven. El trastorno límite de personalidad, es el trastorno de personalidad más diagnosticado, la prevalencia en población adulta se sitúa entre el 1,4 y el 5,9%. Es un trastorno que suele debutar en la adolescencia. Desde hace varios años el TLP, está ocupando a muchos profesionales de la salud mental en su estudio para comprender, diagnosticar y tratar a las personas afectadas. En rasgos generales las personas que sufre TLP se caracterizan por: Desregulación emocional: que incluye una alta sensibilidad a estímulos        emocionales, una respuesta muy intensa a estos estímulos y dificultad para retornar a la calma emocional.Patrón de relaciones inestables y difusión de la propia identidad.Desregulación conductual: comportamientos impulsivos y conductas autolesivas. Tras el estudio y numerosas investigaciones se aboga por entender el TLP como un trastorno cuyo núcleo central es la desregulación emocional. Esta desregulación tiene origen en cierta disponibilidad biológica, cierto contexto ambiental y la interacción entre estos dos factores. Entre los factores de vulnerabilidad la circunstancia ambiental fundamental es el “ambiente invalidante”. Este ambiente se da desde la niñez, respondiendo de manera errática e inadecuada a los emociones, pensamientos o creencias del niño.  Además, los ambientes invalidantes tienden a responder de manera extrema a las experiencias del niño. Un ambiente invalidante contribuye a esta desregulación porque no son capaces de enseñar al niño a poner nombre a lo que le ocurre y no le ayudan a modular esta activación emocional. Esta visión, apunta que una de las experiencias invalidantes más traumáticas en la infancia es el abuso...

DEPRESIÓN INFANTIL

Hasta hace poco tiempo la depresión parecía ser algo exclusivo de los adultos y no había recibido demasiada atención en la población infantil y adolescente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la incidencia de la depresión infantil es del 3 al 5%, además de ser un predictor de riesgo del suicidio y depresión en la adolescencia. En cuanto a la prevalencia de la depresión, respecto al género, en niños entre 6 a 12 años no existen diferencias significativas. Sin embargo, en la adolescencia la depresión es mucho más frecuente en las chicas, siendo similar a la proporción que suele encontrarse en los adultos 2:1 entre mujeres y hombres. Una de las grandes dificultades a la hora de identificar la depresión infantil es el gran abanico de síntomas que aparecen y que además van cambiando según la etapa evolutiva en la que el niño se encuentre. La tristeza siempre es subyacente a los trastornos depresivos, aunque puede aparecer de alguna forma enmascarada a través de otras señales como rabietas, hiperactividad o aburrimiento. Además, también es importante contextualizar las señales que podemos apreciar en los niños. La tristeza es una emoción que los niños pueden sentir y no significar que sufran una depresión. Los niños están en constante evolución y deben hacer múltiples duelos (simbólicos) a lo largo de su vida: comenzar el colegio, cambio de profesor@s, el nacimiento de un hermano…  La depresión es un trastorno del estado del ánimo en los que ponderan los síntomas de tipo afectivo que son: tristeza patológica (persistente), desesperanza, apatía, anhedonia (falta de motivación) e irritabilidad. Además, también aparecen síntomas de...

El sueño del bebé

El sueño del bebe es un tema que preocupa especialmente a los padres, cada bebé es un mundo y no existe un libro de instrucciones con soluciones mágicas para conseguir que el bebé duerma toda la noche. Por otra parte, en los últimos años se han difundido diferentes prácticas (totalmente contrarias entre ellas) que dicen dar respuesta a todos los interrogantes que el sueño del bebé despiertas en los padres, más adelante expondremos lo que cada una de ellas explica. Los bebes no nacen con un ritmo regular del sueño, estos duermen alrededor de 16-17 horas al día y se despiertan cada 1-3 horas. A partir de los 3 meses aparecen los ciclos de sueño que se mantendrán durante toda la vida, el sueño de movimientos oculares rápidos REM y el sueño de ondas lentas NO-REM. Aunque hay que tener en cuenta que el sueño del bebé no se organiza completamente hasta los 4 meses de vida y que cada bebe tiene su propio patrón de sueño y está influido por múltiples variables: si es más excitable o calmado, de la estimulación que recibe durante el día, de la fisiología especifica de su sueño, del tiempo que pasan con sus padres… El sueño del bebé ha sido ampliamente tratado por diferentes profesionales y sin embargo no existen soluciones mágicas. Hace varios años apareció un método que parecía dar respuesta a la demanda de la mayoría de los padres, que sus hijos durmieran toda la noche solos. Nos referimos al método Estivill, que recoge en el libro “Duérmete niño”. Según este método los niños deben dormir solos y dormirse solos,...