EFECTO “LUZ DE GAS” O “GASLIGHTING” EN LAS RELACIONES

La luz de gas es una forma de abuso emocional que tiene como finalidad la manipulación de la percepción de la realidad de la otra persona y hacerle dudar de su cordura. Este efecto proviene de la obra de teatro Gas Light de Patrick Hamilton estrenada en 1938 que posteriormente fue llevada a la gran pantalla en 1944 por George Cukor. Al principio, puede representar un problema sin importancia, en muchas ocasiones ni siquiera se tiene en cuenta. Pero el efecto va progresando hasta que se convierte en un problema grave en la vida de la víctima, sumiéndole en una posible depresión, desesperanza y tristeza. La confianza hacia sí mismo se anula y se generan continuamente diferentes tipos de pensamientos negativos y emociones agobiantes. La persona pierde la perspectiva de lo que fue previamente a sufrir este abuso. El efecto luz de gas suele desarrollarse por fases. PRIMERA FASE: LA DESCONFIANZA. En este primer momento, la persona maltratadora dice algo ofensivo, como, por ejemplo: “tu compañero de trabajo es muy simpático, seguro que quiere que te vayas con él”. Al ser un comentario absurdo, se le resta importancia e incluso se puede creer que estaba bromeando. No se invierte mucha energía en clarificar la situación. En esta primera fase, la aprobación de la persona maltratadora no es algo que se necesite desesperadamente. A pesar de ello, se empieza a dudar de la realidad: ¿será verdad lo que dice? ¿seré yo que coqueteo? SEGUNDA FASE: LA DEFENSA. Después de la primera fase marcada por la desconfianza, se pasa a tener una gran necesidad por defenderse. Se buscan pruebas para demostrarle al maltratador que...