Cyberbullying y su relación con las conductas antisociales

El cyberbullying o ciberacoso es el uso de medios digitales (smartphones, Internet o videojuegos online, por ejemplo) con la intención de acosar psicológicamente a terceros. Debido a que nos encontramos en una era digital, este nuevo tipo de acoso está ganando atención por los medios de comunicación. Flat design vector illustration Algunos estudios han querido centrarse en cómo la conducta antisocial preexistente en algunos menores puede influenciar en la presencia del cyberbullying. La conducta antisocial se podría definir como cualquier conducta  que refleje una infracción a las reglas o normas sociales y/o sea una acción contra los demás, una violación contra los derechos de los demás. En diversos estudios se evidencian las estrechas conexiones que existen entre conducta antisocial y la implicación en situaciones de acoso en todas sus modalidades y en todos sus roles, no solo agresores o víctimas, también los observadores. Los resultados han confirmado que los adolescentes y jóvenes con altas puntuaciones en conducta antisocial utilizaban significativamente más estrategias agresivas para resolver situaciones sociales conflictivas. Los estudios que han evaluado las consecuencias de la conducta antisocial concluyen que una parte importante de los niños, niñas y adolescentes que tienen este tipo de comportamiento durante la infancia y la adolescencia mostrarán algún tipo de desajuste en la vida adulta  (Garaigordobil y Oñederra, 2010). Esto nos indica que deben realizarse esfuerzos de prevención dado que cerca de la mitad de los menores con este tipo de sintomatología externalizante presentan lo que ya se considera a estas edades como personalidad antisocial. Estos resultados indican la necesidad de una  intervención psicoeducativa y el diseñoe implantación de programas de  intervención socioemocional para prevenir y/o...

Musicoterapia

La musicoterapia se define como una “terapia basada en la producción y audición de la música, escogida ésta por sus resonancias afectivas, por las posibilidades que da al individuo para expresarse a nivel individual y de grupo, y de reaccionar a la vez según su sensibilidad, y también al unísono con los otros” (Lacárcel, 1990; p. 20). Pero contrariamente a lo que se pudiera pensar, en la Musicoterapia no sólo se utiliza la música, sino que también se realizan diferentes actividades relacionadas con la producción de sonidos como la asociación o discriminación, la descripción sonora de instrumentos, o la realización de juegos en los que el sonido es una clave principal. A esto se le añade un aspecto motriz, para proporcionar una vía alternativa para comunicarse y para facilitar un desarrollo emocional, físico y mental. (Thayer Gaston y otros, 1993) Históricamente, esta disciplina nace del interés por el uso de la educación musical en la población con necesidades especiales (NEE). Metodológicamente crece a partir del siglo XX cuando aparecen los primeros postulados que combinan los principios metodológicos de otras disciplinas con ideas pedagógico-musicales para atender a las necesidades reales de los alumnos (Palacios, 2004).  Pero, aunque la relación terapéutica entre NEE y música ha sido constatada durante siglos, la mayor parte de los centros educativos musicales no están preparados para atender las necesidades especiales que esta población plantea, dado que no poseen ni la formación ni el personal de apoyo adecuado. En concreto, los principios en los que se basa esta terapia se pueden resumir en los que exponen Thayer Gaston (1993) y Benezon (1998). Por una parte, Thayer...

Apoyo social y salud

Desde principios de los años 70 ha tenido lugar un incremento en el interés por el concepto de apoyo social y sus beneficios en la salud y bienestar tanto psicológico como social de las personas. El entorno social ha supuesto para el ser humano un mecanismo esencial de adaptación y, de acuerdo con Kingsley Davis (1965), el establecimiento de relaciones sociales permitió buscar respuestas y soluciones a problemas que no lograríamos revolver de forma aislada, constituyendo de ese modo uno de los grandes pasos de la evolución. A finales del s. XIX y principios del XX sobre la influencia de los factores sociales en la salud mental de las personas, constataron las consecuencias negativas del aislamiento y la desintegración social en la salud y ajuste social (Gracia, 1998, p. 20). En el área de la sociología Emile Durkheim en su clásico estudio sobre los determinantes sociales del suicidio encontró apoyo empírico para sus hipótesis probando que el suicidio era más frecuente en aquellas personas con pocos lazos sociales íntimos. Pese a que el papel de las relaciones interpersonales en el bienestar era ya ampliamente reconocidas en el campo de las ciencias sociales, no es hasta mediados de los 70 cuando el apoyo social obtiene el reconocimiento de la comunidad científica en lo que se refiere a su importancia práctica; para la investigación y la intervención social y comunitaria, gracias a la expansión de los estudios de John Cassel (1974), Sydney Cobb (1976) y Gerald Caplan (1974), respecto a los efectos protectores en la salud de los vínculos sociales con el grupo primario o pares significativos. Uno de los intentos más rigurosos por proponer una definición sólida de qué es el apoyo social fue llevado a cabo por...

La imagen corporal y la influencia de las redes sociales

La adolescencia se caracteriza por ser una etapa tumultuosa y llena de cambios, donde se desarrolla la construcción de la identidad de cada uno, a través de las relaciones que crean con sus iguales. Durante el desarrollo de esta identidad, muchos jóvenes experimentan cierta preocupación sobre la imagen de su cuerpo y la percepción que puedan tener sus iguales. La imagen corporal puede ser definida como la representación del cuerpo que cada persona construye en su mente (Raich, 2000) más la vivencia que se tiene del mismo (Guimón, 1999).La representación mental del cuerpo viene definida por aspectos tales como: la percepción del  peso, el tamaño y la forma corporal; actitudes, sentimientos, pensamientos y valoraciones que despierta el cuerpo… Existe una amplia gama de factores que influyen en la forma en que una persona evalúa su imagen corporal. Uno de los factores a considerar es la influencia de los modelos observados en medios de comunicación. Por ejemplo, en un estudio realizado en 39 mujeres universitarias se determinó que existía una mayor insatisfacción en la imagen corporal en aquellas que leyeron revistas de moda en comparación con las que leyeron revistas de noticias (Turner, Hamilton, Jacobs, Angood, y Dwyer, 1997). Como consecuencia de estos modelos observados, la percepción de la imagen corporal puede empezar a distorsionarse negativamente. En un estudio más reciente realizado con 614 participantes (55% mujeres y 45% hombres) se evaluó el grado de insatisfacción corporal a través de la percepción del propio cuerpo, se encontró que más de la mitad de los participantes con normopeso creían ser más voluminosos de lo que eran en realidad (Santos, Alberte, Colmenero, De la Montaña y Míguez, 2017)....

Violencia de género en adolescentes

La Organización Mundial de la Salud (2012) define la violencia de género (en adelante, VdG) como “todo acto de VdG que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”. Esto constituye un “delito invisible”, manifestación de la desigualdad entre hombres y mujeres existente en nuestra sociedad. Sin embargo, es necesario destacar que, a nivel europeo, España es uno de los países pioneros y más avanzados a nivel legislativo, pues se están implementando políticas de prevención y superación de este fenómeno tales como la promulgación de la Ley Orgánica 1/2014, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (L.O. 1/2004). En España, el Instituto Nacional de Estadística (INE, 2020) registró, en 2019, 31.911 casos de mujeres víctimas de VdG, lo que supone un aumento de 2% respecto al año anterior. La población que ha sufrido un mayor aumento de número de víctimas ha sido la de mujeres adolescentes menores de 18 años, con un incremento del 6,2%. En este mismo rango de edad, además, encontramos un aumento de varones adolescentes denunciados por VdG (21,4%). Este incremento provoca una evidente alarma social, pues se ha demostrado que la VdG en adolescentes es un factor de riesgo para formas graves de violencia en las parejas adultas (Martínez, García y Velasco, 2018). Bascón, Saavedra y Arias (2013) señalan que la adolescencia es un período en el que aumentan de forma significativa los diferentes tipos...