¿Por qué percibimos y afrontamos una misma realidad de distinta manera?

Para empezar, decir que es la evaluación cognitiva de la situación lo que determina como respondemos emocionalmente, es decir, no es la propia situación o estímulo si no la interpretación que se hace. Otras veces, es la emoción lo que suscita los pensamientos. Una emoción es una experiencia multifactorial ya que implica diferentes niveles de activación de placer o desagrado, está asociado a experiencias y motivaciones internas y también esta mediado por factores contextuales o culturales. A veces, nos preguntamos porque uno tiene tendencia a los pensamientos o afectos negativos y porque es tan difícil deshacerse de ellos. Esto es porque la mente humana se desarrolló para estar preparada para identificar las situaciones amenazantes, debido a que no hacerle caso puede suponer un peligro real para uno mismo. Por esto, el afecto negativo suele perdurar en el tiempo mientras que los periodos en las que predominan los afectos positivos son más cortos. La flexibilidad emocional es también un factor importante que determina en qué medida uno puede adaptarse a las diversas demandas del entorno y en consecuencia puede modular las conductas o las actitudes hacia ellas. Esto es importante para poder adaptarse a situaciones especialmente complejas (discusiones de pareja, presión en el trabajo, etc.).  Las personas con escasa tolerancia al malestar, tienen tendencia a mostrar estrategias de evitación de la emoción. En consecuencia, se perciben como más catastróficas. Por el contrario, las personas con alta tolerancia a la frustración y al malestar, muestran una mayor predisposición a exponerse a estas situaciones y a percibirlas con un mayor afecto positivo. Cuando percibimos que las cosas nos afectan especialmente y reaccionamos...

¿Cómo puedo gestionar la tristeza?

La tristeza es una emoción negativa que resulta desagradable sentir. Es la emoción que nos impulsa a percibir que algo no está bien. Cuando sentimos tristeza, necesitamos sanar de algo que es muy doloroso para nosotros. La tristeza suele estar asociada a vivencias personales como el duelo, la perdida de los vínculos afectivos, la ruptura de pareja, la falta de autoestima, los desengaños, una mala situación económica, etc. (Lazarus y Lazarus 2000). La tristeza, como el resto de las emociones, es subjetiva y no podemos medir igual en todo el mundo el impacto que nos causan ciertas circunstancias. La tristeza no es considerada como algo malo de por sí. En cambio, el significado que se le atribuye a sentirse de esa manera, tanto por la propia emoción o por los hechos que preceden a esto, es los que hace que se le dé un significado tan adverso. Por ejemplo, la pérdida del trabajo no implica la  misma cantidad de tristeza y sufrimiento en Para uno es un ligero traspié que puede significar conseguir otro mejor, para otro puede ser un acontecimiento que mueve los cimientos de su vida. Todo deprende de la propia vivencia y del contexto en el que se pone el mismo hecho. Cuando mostramos tristeza, se busca la soledad o la empatía de los demás para poder recuperarse de aquello que está causando dolor. A su vez, la agresividad o la evitación puede ser otra manera de mostrar esta emoción. Esto último tiene sentido ya que cuando alguien admite estar triste, está admitiendo una debilidad, que algo no está bien y algunas personas rechazan mostrarse débil...

Angustia ante la amenaza del plan vital

El ser humano, está en una constante búsqueda de objetivos vitales, configurando la vida con fases concretas sin opción a modificarlos o dar opciones alternativas. En general, las personas están atadas a sus esquemas vitales por el “debo” o “debería” y pocas veces por el “me gusta” o “me gustaría”. Esta búsqueda obedece a la evitación de la angustia de sentirse “vacío”.  La angustia surge cuando hay miedo de lo que está por venir en el futuro  y esa inseguridad representa una amenaza para el bienestar emocional de uno en el presente, es decir, se viven en el ahora las posibles “desgracias” que uno percibe que llegarán en el futuro (Frankl, 1982). Las personas  construyen su realidad en función de unos pilares aparentemente estables y aceptados socialmente, culturalmente o dentro de la familia (pareja, hijos, independencia económica, éxito profesional, casa propia, salud, matrimonio, trabajo estable, etc.). Cada uno establece las prioridades a su manera, pero generalmente, son constructos comunes entre la gente.  La angustia surge cuando alguna de éstas falla y lo que hasta un momento era una base firme, deja de serlo (Längle, 2005). Con esto debemos de hablar del plan pre-establecido, donde el cumplimiento de cada fase del plan está especificado de antemano, incluso antes de entender lo que significa realmente cada uno. Por ejemplo, uno puede planificar que siendo muy joven encontrará esa persona con la que va a pasar el resto de su vida, con la que se comprará la casa y después de casarse vendrán los hijos. ¿Qué pasa cuando se rompe con la pareja con la que se suponía que se iba a...

Consecuencias en los hijos ante la separación conflictiva de los padres

La familia para los hijos es el núcleo donde se establecen los vínculos afectivos desde etapas más tempranas. Habituarme, los vínculos que se establecen con la familia de origen, tiene una repercusión que se reflejan a lo largo de toda la vida. La familia es un lugar donde los hijos establecen un vínculo afectivo dependiente que busca la supervivencia y un desarrollo adecuado. Además, la familia ofrece una fuente de apoyo emocional que necesitas para un crecimiento psicológicamente sano. El modelo que ofrece la familia es vital para proporcionarles la confianza y seguridad en si mismos que se va a reflejas durante el resto de su vida adulta. (Palacios y Rodrigo, 1998). Los hijos de padres separados, es muy probable que sientan emociones negativas cuando ocurren cambios en su hogar. Hay que entender que para el niño, la relación de pareja entre sus padres es lo que forma el mundo que conocen, a pesar de no ser una situación de pareja ideal y aceptar que alguno de ellos dejará el hogar familiar puede conllevar en la sensación de abandono y tristeza profunda (Muñoz, Gómez y Santamaría, 2018). Los elementos que pueden aparecen en estos niños son la culpa, la inseguridad, la depresión, la ansiedad por separación, la baja autoestima o inadaptación escolar, familia y social.  Las consecuencias de esto pueden arrastrar hasta la edad adulta (Seijo, Souto y Arce, 2009). Esto no significa que la separación parental esta  irremediablemente ligada a estos factores o tiene consecuencias irreparables, pero es necesario trabajar con los menores para que la transición al nuevo modelo familiar sea lo más fácil posible para evitar consecuencias negativas a...

Como afrontar la cuarentena

El rápido aumento de infectados por el virus Covid-19, ha supuesto una crisis sanitaria sin precedentes. Para tomar medidas de contención y evitar la saturación del sistema sanitario y, de paso, evitar que las personas más vulnerables queden afectadas, se han decretado medidas de cuarentena obligatoria. El miedo es una reacción natural,  ya que supone enfrentarse a un “enemigo” del que hemos escuchado muchas cosas pero que no vemos. Por ello, se han visto imágenes tan impactantes como baldas vacías en los  supermercados y largas colas para comprar víveres para guardar en casa en previsión de  una larga cuarentena. Con imágenes como esta, ¿cómo no se va a asustar parte de la población por lo que imagina que se puede avecinar? Esto supone un cambio enorme en nuestras costumbres y rutinas. Puede ser algo angustiante, ya que implica no salir a la calle en un soleado día festivo, tener en mente medidas básicas de higiene, no ver a los amigos o familiares, tener que trabajar desde casa, hacerse cargo de los hijos de forma imprevista,  etc. Para ello, en este artículo, se quieren dar pautas sencillas para afrontar estos días de una manera más llevadera y cuidar de la salud mental. Mantener horarios y rutinas. Cuando se trabaja desde casa sin estar acostumbrado a ello,  puedes ser complicado para algunos distinguir claramente entre el ocio y el trabajo. Por ello, se recomienda seguir con las rutinas horarias de sueño, comida, descanso y ocio. Respecto a esto último, habría que remarcar que trabajar desde casa no significa tener que estar pendiente del ordenador o e-mail del trabajo más horas de...