Expectativas en la terapia

Es difícil tomar la decisión de acudir a terapia psicológica por primera vez. Las dudas iniciales pueden plantearse en torno a que se considera que no hay un suceso lo suficientemente justificado como para que explique cómo se siente o por no saber qué esperar de la visita al psicólogo. Muchas veces, acuden cuando los síntomas están agravados. Otra veces, acuden derivados a través de otros servicios médicos o empujados por personas del entorno. Las personas somos muy distintas y cada una tiene sus propias características y motivaciones internas y debido a estas, no se puede plantear una estructura clara en cuanto a la terapia psicológica.  En un principio, cuando la persona llega a terapia, lo hace con ciertas expectativas. Respecto  a la duración de la terapia, a veces, acuden esperando  que las cosas se solucionen en una única consulta o que como mucho se alargue unas pocas sesiones. En ocasiones, se sorprenden cuando se les explica que las sesiones pueden alargarse en el tiempo y otras veces, a medida que pasan las sesiones, descubren que el proceso es más largo de lo que pensaban en un inicio.   Otro aspecto relevante es el objetivo que buscan a la hora de acudir a terapia. El trabajo durante la psicoterapia implica, por un lado, el alivio de los síntomas y, por otro lado, el trabajo en profundidad de las emociones y las situaciones que está viviendo la persona.  Hay personas que son más reflexivas y buscan realizar un trabajo de introspección en varios aspectos que les preocupa cómo los conflictos interpersonales, la autoestima, miedos más profundos, etc. Otras personas solo tienen...

Dificultades para dormir bien

Dormir es esencial para poder sobrellevar las obligaciones del día a día e imprescindible para la supervivencia del organismo. La tendencia natural de los ritmos circadianos se organiza en función de las 24 horas del día y se mantiene a pesar de las circunstancias dependientes de la salud, edad o el contexto socio-cultural y laboral. Estos ritmos se estructuran en función de la luz solar, no obstante, la introducción de la luz artificial, ha provocado la ruptura de los ritmos naturales, tanto en el ocio como en el trabajo o estudio, lo cual ha afectado a los procesos naturales de sueño-vigilia. (Carskadon, 2001). La interrupción del ciclo de sueño vigilia, puede afectar al rendimiento diario y al estado emocional. Las incidencias relacionadas con el sueño son muy habituales y están muy extendidas entre la población. Entre los problemas más frecuentes en relación con el sueño nos encontramos la dificultad para conciliarlo, la interrupción frecuente del mismo o despertares tempranos. En el aspecto psicológico, estos problemas pueden desencadenar síntomas como ansiedad, irritabilidad, impaciencia o depresión. En los aspectos cognitivos, se relacionan con el enlentecimiento motor, las dificultades de memoria, la menor capacidad de adaptación y la dificultad para concentrarse en las tareas del día a día (Marín, Franco, Tobón y Sandin, 2008). Otras consecuencias que se han estudiado son las relacionadas con la salud, ya que la falta de descanso, lleva a la disminución de respuestas eficaces de afrontamiento del organismo ante los cambios, derivando en problemas de salud (Miró, Iañez y Cano-Lozano, 2002). Son diversos los factores que pueden llevar a una persona a sufrir dificultades a la hora...

¿Por qué percibimos y afrontamos una misma realidad de distinta manera?

Para empezar, decir que es la evaluación cognitiva de la situación lo que determina como respondemos emocionalmente, es decir, no es la propia situación o estímulo si no la interpretación que se hace. Otras veces, es la emoción lo que suscita los pensamientos. Una emoción es una experiencia multifactorial ya que implica diferentes niveles de activación de placer o desagrado, está asociado a experiencias y motivaciones internas y también esta mediado por factores contextuales o culturales. A veces, nos preguntamos porque uno tiene tendencia a los pensamientos o afectos negativos y porque es tan difícil deshacerse de ellos. Esto es porque la mente humana se desarrolló para estar preparada para identificar las situaciones amenazantes, debido a que no hacerle caso puede suponer un peligro real para uno mismo. Por esto, el afecto negativo suele perdurar en el tiempo mientras que los periodos en las que predominan los afectos positivos son más cortos. La flexibilidad emocional es también un factor importante que determina en qué medida uno puede adaptarse a las diversas demandas del entorno y en consecuencia puede modular las conductas o las actitudes hacia ellas. Esto es importante para poder adaptarse a situaciones especialmente complejas (discusiones de pareja, presión en el trabajo, etc.).  Las personas con escasa tolerancia al malestar, tienen tendencia a mostrar estrategias de evitación de la emoción. En consecuencia, se perciben como más catastróficas. Por el contrario, las personas con alta tolerancia a la frustración y al malestar, muestran una mayor predisposición a exponerse a estas situaciones y a percibirlas con un mayor afecto positivo. Cuando percibimos que las cosas nos afectan especialmente y reaccionamos...

¿Cómo puedo gestionar la tristeza?

La tristeza es una emoción negativa que resulta desagradable sentir. Es la emoción que nos impulsa a percibir que algo no está bien. Cuando sentimos tristeza, necesitamos sanar de algo que es muy doloroso para nosotros. La tristeza suele estar asociada a vivencias personales como el duelo, la perdida de los vínculos afectivos, la ruptura de pareja, la falta de autoestima, los desengaños, una mala situación económica, etc. (Lazarus y Lazarus 2000). La tristeza, como el resto de las emociones, es subjetiva y no podemos medir igual en todo el mundo el impacto que nos causan ciertas circunstancias. La tristeza no es considerada como algo malo de por sí. En cambio, el significado que se le atribuye a sentirse de esa manera, tanto por la propia emoción o por los hechos que preceden a esto, es los que hace que se le dé un significado tan adverso. Por ejemplo, la pérdida del trabajo no implica la  misma cantidad de tristeza y sufrimiento en Para uno es un ligero traspié que puede significar conseguir otro mejor, para otro puede ser un acontecimiento que mueve los cimientos de su vida. Todo deprende de la propia vivencia y del contexto en el que se pone el mismo hecho. Cuando mostramos tristeza, se busca la soledad o la empatía de los demás para poder recuperarse de aquello que está causando dolor. A su vez, la agresividad o la evitación puede ser otra manera de mostrar esta emoción. Esto último tiene sentido ya que cuando alguien admite estar triste, está admitiendo una debilidad, que algo no está bien y algunas personas rechazan mostrarse débil...

Angustia ante la amenaza del plan vital

El ser humano, está en una constante búsqueda de objetivos vitales, configurando la vida con fases concretas sin opción a modificarlos o dar opciones alternativas. En general, las personas están atadas a sus esquemas vitales por el “debo” o “debería” y pocas veces por el “me gusta” o “me gustaría”. Esta búsqueda obedece a la evitación de la angustia de sentirse “vacío”.  La angustia surge cuando hay miedo de lo que está por venir en el futuro  y esa inseguridad representa una amenaza para el bienestar emocional de uno en el presente, es decir, se viven en el ahora las posibles “desgracias” que uno percibe que llegarán en el futuro (Frankl, 1982). Las personas  construyen su realidad en función de unos pilares aparentemente estables y aceptados socialmente, culturalmente o dentro de la familia (pareja, hijos, independencia económica, éxito profesional, casa propia, salud, matrimonio, trabajo estable, etc.). Cada uno establece las prioridades a su manera, pero generalmente, son constructos comunes entre la gente.  La angustia surge cuando alguna de éstas falla y lo que hasta un momento era una base firme, deja de serlo (Längle, 2005). Con esto debemos de hablar del plan pre-establecido, donde el cumplimiento de cada fase del plan está especificado de antemano, incluso antes de entender lo que significa realmente cada uno. Por ejemplo, uno puede planificar que siendo muy joven encontrará esa persona con la que va a pasar el resto de su vida, con la que se comprará la casa y después de casarse vendrán los hijos. ¿Qué pasa cuando se rompe con la pareja con la que se suponía que se iba a...