Memoria

La memoria, como la salud, y como tantas otras cosas en la vida, parece que se valora más cuando se pierde o, más exactamente, cuando nos asalta la inquietante sospecha de que, en nosotros mismos o en alguien de nuestro entorno cercano, está empezando a fallar. Aunque las cosas parecen estar cambiando, todavía da la sensación de que mucha gente piensa que la memoria es algo secundario que solo sirve para aprender cosas al pie de la letra como un número de teléfono, la letra de una canción, la lista de la compra o los apuntes para un examen. De hecho, suele ser muy común escuchar a personas de todas las edades decir con total naturalidad que tienen mala memoria sin que eso suponga ningún tipo de problema u obstáculo en sus vidas. Como si la memoria explícita, intencional y controlada, fuese el único tipo de memoria. Sin embargo, el aumento de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, nos recuerdan que la memoria es algo más que eso, y hacen que valoremos más la importancia que tiene y tomemos conciencia del papel clave que juega en la existencia humana. Basta con pensar en una mañana cualquiera de un día cualquiera. Desde que nos despertamos, nuestra memoria entra en acción y, gracias a la participación del conocimiento y de la experiencia acumulados en ella, podemos interpretar y entender la alarma del despertador, reconocer el lugar en el que nos encontramos y todos los objetos que nos rodean, recordar qué día es y qué es lo que tenemos que hacer, así como dónde está el cuarto de...

ESTRÉS PROLONGADO, ¿CÓMO NOS AFECTA?

Se acerca el final del año, un momento clave para echar la vista atrás y hacer balance. Creo que no me equivoco si digo que este año 2020 que pronto despediremos ha resultado para todos/as, en mayor o menor medida, un año difícil. Hemos tenido que lidiar con una situación de pandemia a nivel mundial que nos ha provocado una gran incertidumbre, dolor, preocupación, impotencia, frustración… estando distanciados de personas importantes en nuestra vida, e incluso en muchos casos, solos/as. Todo ello presente de una forma y otra, día a día, desde marzo. No sé si nos damos cuenta de la magnitud y el impacto que esta situación tan excepcional que nos ha tocado vivir puede tener en nuestra salud. Una situación que además de excepcional, se sostiene en el tiempo y que conlleva múltiples repercusiones tanto personales, como sociales, económicas… Una situación que podríamos denominar como estresante. Como ya se ha comentado en post anteriores de este blog, los estímulos aversivos y ciertas situaciones o acontecimientos vitales pueden resultar potencialmente perjudiciales para la salud mental y física de las personas. ¿Qué hace que una situación sea estresante? La impredecibilidad de los acontecimientosLa incontrolabilidad de los acontecimientosLa falta de apoyo social (real o percibido)Las estrategias de afrontamiento de las que dispongamosLa intensidad de los acontecimientosLa frecuencia con la ocurrenLa duración de los mismos En principio la respuesta de estrés es una respuesta adaptativa que el organismo pone en marcha ante las demandas del medio. Las respuestas fisiológicas que se desencadenan en situaciones que interpretamos como peligrosas, tienen el objetivo de prepararnos para luchar o para escapar. Sin embargo, dependiendo...

Prematuridad

El pasado día 17 de noviembre fue el día mundial del niño prematuro. Este día surge con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre los problemas a los que se enfrentan los bebés prematuros y el impacto emocional que esto supone para las familias. La Organización Mundial de la Salud define como “recién nacido prematuro o pretérmino” al bebé cuyo parto se produce entre la 22 y la 36.6 semana de gestación y “nacido a término” cuando el parto se produce desde la semana 37 a la 42. Cuanto más se adelanta el nacimiento, mayor es el riesgo de muerte y complicaciones, siendo los prematuros extremos (menos de 28 semanas) los más vulnerables. A nivel mundial se calcula que alrededor de 15 millones de bebés nacen prematuramente cada año. En España, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (2012) la tasa de incidencia se ha incrementado en los últimos años hasta situarse en torno al 8%. A la vez que incrementa esta tasa, también lo hace la tasa de supervivencia de estos niños/as, sobre todo en países más desarrollados, debido a los avances en cuidados obstétricos y neonatales, especialmente en aquellos casos que se sitúan en el límite de la viabilidad. La prematuridad es una condición neonatal que condiciona el resto de los factores que regulan el desarrollo. En general, los estudios longitudinales hechos en otros países europeos constatan el alto número de problemas, sobre todo de neurodesarrollo, que padecen los grandes prematuros. Dentro de los riesgos que implica la prematuridad, existen condiciones graves fácilmente detectables desde la primera infancia como parálisis cerebral, epilepsia, sordera, ceguera, discapacidad...

Dificultades de aprendizaje y neuropsicología

Las dificultades en el aprendizaje y su repercusión en el rendimiento académico siguen constituyendo un problema importante en el ámbito educativo.  Paradójicamente, en nuestra sociedad muchas veces vemos que existe la tendencia a reducir el problema, a empequeñecerlo, a no darle importancia… lo que nos lleva a no darnos cuenta de los obstáculos a los que se tiene que enfrentar en la vida el niño con dificultades de aprendizaje, siendo éstos tanto escolares como profesionales, sociales y emocionales, y lo que impide que se pueda realizar una detección precoz. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de dificultades de aprendizaje? Hay que tener muy presente que cada individuo tiene su propio ritmo para asimilar los aprendizajes. Sin embargo, cuando la incapacidad es persistente, inesperada y específica e impide adquirir de forma eficiente determinadas habilidades académicas (ya sea lectura, escritura, cálculo, etc.), y cuando ocurren a pesar de que el niño/a tiene una inteligencia que se sitúa dentro de la media o incluso por encima, sigue una escolarización adecuada y su entorno socio-cultural es favorable, entonces tenemos motivos para pensar que estamos hablando de una dificultad específica del aprendizaje. En la actualidad el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5 las dificultades de aprendizaje pasan a denominarse trastornos específicos del aprendizaje y se incluyen dentro de los trastornos del neurodesarrollo. Se requiere la presencia de al menos uno de los siguientes síntomas de forma persistente (al menos 6 meses) a pesar de haber realizado intervenciones dirigidas a estas dificultades, y de interferencia en el rendimiento escolar. Lectura de palabras imprecisa o lenta y con esfuerzo (p. ej., lee palabras...

El cerebro adolescente

El manejo de hijos/as adolescentes no es fácil. Suele ser habitual que muchas familias sientan que les cuesta conectar con ellos/as. Recuerdo a una familia que vino solicitando ayuda para ellos y para su hija de 14 años, que me decía: “¡no hay quién le entienda! se aísla en su cuarto mientras se queja de que no le hacemos caso. Si le hacemos caso dice que le estamos controlando. Está continuamente pegada al móvil, llega a casa y le llama a su amiga por teléfono… ¡si ha estado hace apenas cinco minutos con ella!, le da vergüenza salir con nosotros pero no le importa ponerse ropa de colores fluorescentes… ¡No sabemos qué le pasa por la cabeza! “ Yo en ese momento no conocía a su hija y tampoco podía saber el qué, pero si podía aclararles primero algo que creo que les podía ayudar a acercarse un poco más a ella, lo que dicen los estudios acerca del cómo, ¿cómo piensan los adolescentes? ¿cómo es su cerebro? Al igual que el resto del cuerpo, las diferentes partes del cerebro crecen a ritmos diferentes (Blakemore 2008). El sistema límibico, incluida la amígdala cerebral, donde se originan el miedo y la excitación intensa, madura antes que la corteza prefrontal, estructura responsable de la planificación, la regulación de las emociones y el control de los impulsos. La mielinización y la maduración continúan en todo el cerebro, pero en secuencia, desde estructuras cerebrales internas hacia la corteza, y desde la parte posterior a la anterior, es decir, de atrás adelante. El resultado es que las áreas relacionadas con las emoción se desarrollan...