¿Qué puedo hacer si tengo algún conflicto en el trabajo?

El trabajo ocupa gran parte de nuestro tiempo, por lo que la interacción con los compañeros incluso con los superiores a menudo acaba desembocado en algún enfrentamiento o discusión. Esto, en muchas ocasiones es debido a la falta de comunicación entre los miembros de una misma empresa y afecta negativamente al clima de trabajo. De esta forma,  se sabe, que los entornos laborales suelen ser focos de tensión ya sea por diferentes ambiciones, preocupaciones o expectativas. Sin embargo, hay una serie de causas que son más habituales en relación a l conflicto dentro de una empresa: Distinta percepción de la realidad.Exceso de presión.La falta de recursos.Diferentes estilos de trabajo.Suplantación de roles.Distintas opiniones o valores. Teniendo en cuenta las causas que normalmente suelen desembocar en conflictos laborales, a continuación nombraremos los tipos de conflictos  que más se reproducen en las empresas: Interpersonales o intrapersonales: son conflictos que tienen como protagonistas a varias personas.Intergrupales o intragrupales: en este caso los problemas se originan por el choque entre varios grupos de trabajadores.Desinformación o mala comunicación: estos hacen referencia a los malentendidos que surgen dentro de la empresa.Problemas aplazados: estos pueden hacerse crónicos y agravarse con el paso del tiempo.Conflictos silenciados: es la situación que se da cuando los empleados están enfadados con otros pero no le dan tanta importancia. Para poder evitar mayor daño a su actividad laboral, es recomendable seguir una serie de indicaciones que puedan ayudar a conseguir un ambiente bueno dentro de la empresa: mostrar agradecimiento hacia tus compañeros, fomentar la empatía, llegar a acuerdos, analizar periódicamente el clima de trabajo, usar una comunicación asertiva, etc. Sin embargo, no...

La importancia de decir “No” a los niños

Es por todos conocidas las dificultades que existen en la actualidad para poder ejercer como padres y compaginar esto con las obligaciones laborales. El cambio de rol de la mujer, dejando atrás esa época en la que sus funciones incluían las labores del hogar y el cuidado de los hijos, nos suenan muy lejanos. En la actualidad estamos más acostumbrados a escuchar palabras como conciliación, reducción de jornada, excedencia… fórmulas para conseguir compaginar la vida laboral y la vida familiar. La conjunción de estas dos no son baladí, y suelen suponer una fuente de estrés muy opresora para la mayoría de los padres. Las emociones que se despiertan en la paternidad tienen mucho que ver con lo vivido en nuestra propia infancia y con el papel que estamos jugando nosotros mismos en la actualidad con nuestros hijos. Los profesionales de la salud, creo que coincidimos, en que una de las emociones que más se repite al escuchar testimonios de padres es la “CULPA”, esa sensación de que no se llega a las exigencias laborales y tampoco llegan a poder atender a sus hijos como creen que deberían. Todo lo expuesto anteriormente lleva a muchos padres a querer disfrutar a tope de los ratos en familia… pero en ocasiones de manera equivocada. Frecuentemente estos vacíos que los padres, infieren están dejando en sus hijos, intentan ser ocupados por regalos, videoconsolas, permisividad… es decir espacios para ver felices a los hijos porque: “para un rato que estamos juntos no vamos a estar discutiendo” ¿Por qué es necesario decir “NO” a un niño? Los niños vienen al mundo inmaduros, con la necesidad...

¿PSICOLOGÍA POSITIVA = MR WONDERFUL?

“Hoy voy a conseguir todo lo que me proponga”, “sonríe, nada tiene tanta gravedad”, “no se trata de dónde estés, sino hasta dónde puedes llegar”, etc. Os suenan de algo este tipo de frases? Las podemos encontrar impresas en tazas, cojines, agendas y libretas, proferidas por cupcakes sonrientes, unicornios de colores, frutas felices, etc. Muy al contrario de lo que muchas personas piensan e incluso afirman, los mensajes de Mr Wonderful que tan de moda están últimamente, poco, o más bien, nada tienen que ver con el constructo de Psicología Positiva. La Psicología Positiva es una rama de la psicología, que si bien es muy joven y carece de suficiente fundamentación empírica, cuyo objeto de estudio son los principios de la salud y el bienestar psicológico, analizando para ello, las fortalezas, las capacidades y los recursos psicológicos y personales que promueven un funcionamiento óptimo del individuo. El surgimiento de este constructo en 1998 se le atribuye a Martin Seligman, psicólogo estadounidense conocido por sus numerosos estudios y experimentos sobre la indefensión aprendida. Él fue quien propuso el concepto de psicología positiva basándose en las ideas de la psicología del self de William James y la psicología humanista de Carl Rogers, Abraham Maslow, etc. Posteriormente, diversos autores han publicado artículos y trabajos sobre esta temática, persiguiendo el objetivo de que los aspectos positivos de la persona (más allá de lo meramente hedónico) sean objeto de estudio, de la misma forma que lo son (y lo han sido) los aspectos más relacionados con la psicopatología. Los postulados de la Psicología Positiva pueden ser útiles en la práctica profesional para la promoción...

El “mágico” neurodesarrollo

Este fenómeno llamado neurodesarrollo (otros lo llaman desarrollo psicomotor), constituye uno de los más desconocidos fenómenos neurobiológicos de nuestros tiempos, si bien sabemos mucho más de lo que alcanzaríamos siquiera a entender hace 20-25 años. Esta eclosión de conocimiento en este área se ha dado gracias a la irrupción de nuevas técnicas para la observación del “interior” neurológico de los seres humanos, pero sobre todo, por el refinamiento de las mismas y la mejora en la resolución que nos ofrecen. Dicho de otra forma, hoy en día tenemos técnicas que no sólo nos permiten ver más, sino mejor “el interior” de lo que sucede en nuestros cerebros; también cuando éste se está desarrollando, en los primeros años de vida (e incluso en el mismo proceso desarrollo uterino). Sin embargo, aún queda mucho por desentrañar y conocer, en especial cuando de un neurodesarrollo atípico se trata, o incluso de cómo y por qué se generan los diferentes trastornos del neurodesarrollo (TN), que no resultan tan visibles ni constatables ni siquiera en las nuevas pruebas de neuroimagen. Esto ha supuesto una excusa para decir que algunos de los TN son inventados y que verdaderamente existen, nada más lejos de realidad: no sólo existen, sino son tan complejos y heterogéneos que medirlos, sea con la técnica que sea o de la forma que sea, resulta una tarea complicada. Más aún sacar de esos patrones de funcionamiento cerebral una posible regla que reúna y describa el funcionamiento de los cerebros de los que padecen un TN. Teniendo en cuenta que cada uno de nuestros cerebros (típicos o no) ya resultan altamente complejos y...

Epilepsia

Como cada segundo lunes de febrero desde 2015, el pasado 8 de febrero se celebró el Dia internacional de la epilepsia para dar visibilidad y dar a conocer esta enfermedad. Con el fin de contribuir a ello, hoy os hablamos un poco más de la epilepsia y sus implicaciones. ¿A qué llamamos epilepsia? Según la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) se denomina «crisis epiléptica» a la aparición transitoria de signos y/o síntomas provocados por una actividad neuronal anómala, excesiva o simultánea en el cerebro. La epilepsia es un trastorno cerebral que se caracteriza por una predisposición continuada a la aparición de crisis epilépticas y por las consecuencias neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales de esta enfermedad. La definición de epilepsia requiere la presencia de al menos una crisis epiléptica. La definición de epilepsia que incluye «dos crisis no provocadas» ha resultado útil, pero no es adecuada en algunas circunstancias clínicas. Un paciente puede presentar una única crisis no provocada después de una lesión cerebral remota, como un ictus, una infección del sistema nervioso central (SNC) o un traumatismo. Un paciente con estas lesiones cerebrales tendría un riesgo de presentar una segunda crisis no provocada comparable al de presentar nuevas crisis después de dos crisis no provocadas. Cuando dos personas con un historial de al menos una crisis no provocada presentan el mismo riesgo elevado de presentar otra crisis, hay razones para sostener que ambas presentan epilepsia. Así, la definición operativa que proponen desde la ILAE sería la siguiente: La epilepsia es una enfermedad cerebral que se define por cualquiera de las siguientes circunstancias: 1. Al menos dos crisis no...

MI HIJO/A NO DUERME SOLO/A

Una demanda que los padres traen frecuentemente a consulta es la dificultad de los hijos para dormir. A menudo, para poder dormir y descansar, los padres llevan a sus hijos a dormir con ellos. Además, algunos padres defienden la idea de la crianza natural, fomentando el colecho.  El problema viene cuando el colecho se convierte en dependencia, alejándose de la idea de crianza natural o cuando uno de los padres no está de acuerdo con ese sistema. Cuando esto se convierte en un problema que se alarga en el tiempo, es cuando llega la decisión de acudir a terapia. En este artículo no se pretende hacer una crítica hacia el colecho si no de ofrecer pautas para que los  niños se acostumbren a dormir solos. También hay otros factores que pueden influir en el sueño de los hijos como dificultades emocionales, problemas familiares, dificultades en la escuela, etc.  Conseguir que los hijos duerman en su cama toda la noche sin miedos puede ser una tarea muy costosa. El niño desarrolla un temor intenso a dormir solo y aprende que la única manera de hacerle frente es estar con sus padres y cuando no está con ellos siente mucha inseguridad. La repetición de este círculo provoca que el miedo se refuerce cronificando la situación. Habitualmente esto desemboca en que un miembro de la pareja acabe durmiendo en otra habitación o en el sofá. Además, también conlleva que los niños no deseen dormir fuera de su casa como en campamentos, en casa de amigos, etc, elementos que van cobrando importancia a medida que se hacen más mayor y de las que...

Parosmia, trastornos olfativos desatendidos

A raíz de la aparición en nuestro día a día del SARS-COV-2 o COVID-19 y los síntomas y secuelas que puede dejar en nosotros, hemos empezado a valorar más lo que tenemos, entre otras cosas el poder oler. Un sentido tan básico pero al mismo tiempo muy importante el cual su función principal es vigilar el entorno humano y proporcionar una vía de escape en situaciones peligrosas. En la vida cotidiana tiene un papel fundamental, como por ejemplo, ayudarnos a detectar si un alimento no es comestible o si tenemos algo en el fuego que se está quemando. El olfato es un sentido fundamental pero posiblemente el sentido considerado de menos interés. A consecuencia de la COVID-19 se han dado a conocer un poco más los trastornos del olfato, y muchas personas le han podido poner nombre a esa pérdida olfativa y/o cambio olfativo que han padecido. Los trastornos del olfato se pueden clasificar en dos grupos, la disfunción cuantitativa, en la cual estarían la hiposmia y anosmia; y la cualitativa (parosmia y fantosmia). La hiposmia y la anosmia son dos alteraciones del olfato que más se han conocido en estos dos años, siendo la hiposmia una pérdida parcial del olfato, y la anosmia una incapacidad total para percibir los olores. ¿Qué pasa si el problema no es la falta de olfato, sino que identificas un olor diferente al correspondiente? ¿Qué sucede si los huevos fritos te huelen a gasolina y la gasolina a huevos fritos, por ejemplo? Es una disfunción olfativa que algunas personas pueden percibir y el cual tiene nombre, parosmia.  La parosmia es una percepción del...

Dislexia: cuando la adquisición de la lectura se ve obstaculizada

¿Qué es la dislexia? La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por una dificultad específica para el aprendizaje de la lectura. A grandes rasgos se podría decir que este trastorno engloba un patrón de dificultades caracterizado por problemas para deletrear, reconocer palabras con precisión o rapidez, comprender contenidos leídos y adquirir nuevo vocabulario, así como por una escasa capacidad ortográfica, entre otros. El origen de este trastorno es neurobiológico, tratándose de una afección de carácter crónico que no tiene cura y que, por tanto, acompañará a la persona que lo padezca durante toda su vida. Es importante destacar que las dificultades asociadas a este trastorno aparecen en ausencia de déficits sensoriales o motores y en personas con una inteligencia normativa. Actualmente, se estima que la prevalencia de este trastorno en la población se sitúa entre el 5 y el 17%, siendo dicha prevalencia similar en ambos sexos. Esto significa que en un aula de 25-30 alumnos habrá como mínimo un alumno o alumna con dislexia. ¿Cuáles son sus criterios diagnósticos? En el ManualDiagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-V, la dislexia puede diagnosticarse dentro del marco del Trastorno Específico del Aprendizaje. Este trastorno incluye criterios para el diagnóstico de dificultades relativas a la lectura, la escritura y las matemáticas. A continuación, se describen los criterios relacionados con la lectura y la escritura, los cuales a su vez se encuentran asociados con la dislexia: Haber presentado al menos uno de los siguientes síntomas durante un mínimo de 6 meses, a pesar de haberse tratado de incidir sobre las dificultades observadas:Lectura de palabras imprecisa o lenta y con esfuerzo...

Modelos educativos de hoy en día

Hoy vengo hablaros de los diferentes modelos educativos que podemos encontrar hoy en día en los centros educativos y las características de los mismos. Primero que tenemos que saber es, qué es un método. Un método didáctico es la manera de poner en práctica el modelo pedagógico. El método de enseñanza se relaciona con un determinado estilo educativo, que se pone en práctica de forma coherente al modelo pedagógico que se tenga como “creencia”. El método de enseñanza posibilita que se desarrolle el aprendizaje de los alumnos al integrar principios, prácticas y formas de evaluación. Como bien dice la definición de lo que es un método, éste, “posibilita que se desarrolle el aprendizaje de los alumnos”. Tenemos que tener en cuenta que cada alumno es diferente. A ésta conclusión llego Howard Gardner, conocido psicólogo y pedagogo (EEUU, 1943) con la teoría de las inteligencias múltiples, las cuales os presento con la imagen a continuación. Un buen ejemplo de esta idea se observa en personas que, a pesar de obtener excelentes calificaciones académicas, presentan problemas importantes para relacionarse con otras personas o para manejar otras facetas de su vida. Gardner y sus colaboradores podrían afirmar que Stephen Hawking no posee una mayor inteligencia que Leo Messi, sino que cada uno de ellos ha desarrollado un tipo de inteligencia diferente. Por esta razón, el método que elegimos para la educación de los más pequeños, cobra una importancia de la que muchas veces no somos conscientes y por ellos me parece interesante hablar de todos ellos de manera simple para darlos a conocer. Hoy empezaré con el método Montessori El método Montessori se caracteriza por...

El Síndrome Burnout: Cómo identificarlo y gestionarlo

El mundo laboral ha experimentado mucha transformación en las últimas décadas en nuestro contexto sociocultural. Es por ello que, en los últimos años se han incrementado los riesgos denominados psicosociales, entre ellos el síndrome de burnout o también llamado el síndrome del quemado. A pesar de que la OMS reconozca como un factor de riesgo laboral, no se describe ni en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV), ni tampoco  en la nueva versión del Manual de la Asociación Estadounidense de Psicología (DSM-V).  No obstante, el síndrome del quemado, según diferentes autores, se describe como una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, cuyos rasgos principales son la despersonalización, el agotamiento emocional y la disminución del desempeño profesional. Es importante mencionar que este síndrome puede aparecer en cualquier trabajo, pero hay algunas profesiones en los que suele aparecer con más frecuencia, como por ejemplo, médicos/as, profesores/as, odontólogos/as, psicólogos/as y enfermeros/as. En definitiva,  las profesiones donde se trabaje de forma directa con los clientes, tienen más riesgo de padecer dicho síndrome. Según el Manual diagnóstico de la Organización Mundial de la Salud (CIE-11), el síndrome burnout se caracteriza por: Agotamiento emocional: desgaste, fatiga o pérdida progresiva de energía.Despersonalización: construcción del propio sujeto para protegerse de los sentimientos de impotencia, indefinición y frustración.Abandono de la realización personal: el trabajo pierde tanto el valor como la importancia que tenía para el sujeto. Las causas de este síndrome se producen cuando la persona se ve expuesta durante largos periodos de tiempo a: Altas exigencias y mucha carga de trabajo.Falta de formación.Demasiadas expectativas.Mal ambiente de trabajo.Poco apoyo familiar.Límites por parte de...