Tipos de interacción familiar

En esta entrada, se hablará sobre la familia. La familia es un concepto en constante evolución y es muy subjetiva. No hay una definición universal de que es lo que define a una familia y se pueden dar tantas definiciones como modelos de familia existe. Aquí se hablará específicamente de la familia de origen de cada uno. En este sentido, la familia, es el núcleo de nuestro mundo emocional, lo que aporta el equilibrio psicoafectivo que uno necesita, pero puede también desestabilizarnos, ya sea por situaciones complicadas que van surgiendo en la vida como por pautas de interacción disfuncionales arraigados en la familia. Las pautas de interacción que uno aprende, se extienden a lo largo de toda la vida y forma la realidad psíquica de cada uno, ya sea que nuestro modelo de familia entre en una definición de funcionalidad o disfuncionalidad. Estas, generalmente, se suelen repetir posteriormente en la familia que una forma u otra. Cada modelo de interacción familiar, tiene una manera de actuar y repetir el mismo estilo de comunicación y afrontamiento de conflictos. Las repeticiones en las pautas son los que delinean un determinado modelo de familia. Se mencionarán 5 estilos de interacción familiar y las complicaciones o conflictos que estas pueden generar en las familias. Modelo hiperprotector: Este modelo de familia se caracteriza por la atención afectiva, pero se encuentran constantemente con la necesidad de buscar cualquier aspecto que va mal para poder solucionarlo cuanto antes. Las preguntas sobre que tal ha ido el día, en la escuela, con los amigos, etc., están orientados a este fin.  La intención de este tipo de familia...

Cyberbullying y su relación con las conductas antisociales

El cyberbullying o ciberacoso es el uso de medios digitales (smartphones, Internet o videojuegos online, por ejemplo) con la intención de acosar psicológicamente a terceros. Debido a que nos encontramos en una era digital, este nuevo tipo de acoso está ganando atención por los medios de comunicación. Flat design vector illustration Algunos estudios han querido centrarse en cómo la conducta antisocial preexistente en algunos menores puede influenciar en la presencia del cyberbullying. La conducta antisocial se podría definir como cualquier conducta  que refleje una infracción a las reglas o normas sociales y/o sea una acción contra los demás, una violación contra los derechos de los demás. En diversos estudios se evidencian las estrechas conexiones que existen entre conducta antisocial y la implicación en situaciones de acoso en todas sus modalidades y en todos sus roles, no solo agresores o víctimas, también los observadores. Los resultados han confirmado que los adolescentes y jóvenes con altas puntuaciones en conducta antisocial utilizaban significativamente más estrategias agresivas para resolver situaciones sociales conflictivas. Los estudios que han evaluado las consecuencias de la conducta antisocial concluyen que una parte importante de los niños, niñas y adolescentes que tienen este tipo de comportamiento durante la infancia y la adolescencia mostrarán algún tipo de desajuste en la vida adulta  (Garaigordobil y Oñederra, 2010). Esto nos indica que deben realizarse esfuerzos de prevención dado que cerca de la mitad de los menores con este tipo de sintomatología externalizante presentan lo que ya se considera a estas edades como personalidad antisocial. Estos resultados indican la necesidad de una  intervención psicoeducativa y el diseñoe implantación de programas de  intervención socioemocional para prevenir y/o...

DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO:¿QUÉ ES? ¿QUÉ TIPOS EXISTEN? Y ¿QUÉ PUEDE APORTAR LA NEUROPSICOLOGÍA? (PARTE I)

¿Qué es el Daño Cerebral Adquirido? Cuando hablamos de daño cerebral adquirido (DCA) estamos haciendo referencia al advenimiento de una lesión cerebral en una persona cuyo cerebro se había desarrollado con total normalidad hasta ese preciso momento. Generalmente, la aparición de esta lesión suele ser abrupta y repentina, no siendo posible por tanto prevenirla. Además, este tipo de afección puede sufrirse en cualquier momento de la vida, tanto en la infancia o adolescencia como ya en la edad adulta. Sin embargo, una diferencia importante entre sufrir un DCA durante la infancia o adolescencia vs. ya en la edad adulta radica en que en la persona adulta las consecuencias asociadas al daño cerebral van a ser fácilmente observables en términos de un deterioro de funciones previamente adquiridas, mientras que en la infancia, o incluso la adolescencia, es posible que estas consecuencias únicamente puedan observarse en su totalidad a medida que pasa el tiempo y las demandas del entorno van en aumento en las diferentes áreas de la vida del niño o adolescente (autonomía personal, desempeño académico, rendimiento laboral, relaciones sociales, etc.). Asimismo, debemos tener en cuenta que el DCA va a variar de una persona a otra en cuanto a su localización (hemisferio, lóbulo, giro…), el tipo de tejido que se ha visto afectado (sustancia blanca y/o gris) y su extensión. Estos factores, entre otros, determinarán tanto la gravedad de las consecuencias asociadas al daño cerebral como el tipo de funciones que van a verse afectadas. En este sentido, no podemos dejar a un lado la idea de que el cerebro constituye el órgano más complejo del cuerpo humano, siendo...

¿Lo recuerdo?

Cuando recordamos habitualmente creemos revivir acontecimientos tal y como ocurrieron. Pero, ¿es esto así realmente? ¿Conocemos cómo funciona nuestra memoria? A nivel anatómico la memoria no se localiza en una zona concreta de nuestro cerebro. Es decir, no existen zonas exactas en las que se localicen recuerdos específicos, sino que la memoria divide la experiencia en imágenes, sonidos, emociones etc.,  y cada una de ellas es almacenada en la zona del cerebro correspondiente; sonidos en el cortex auditivo o imágenes en el cortex visual por ejemplo. Después,  el control superior es llevado a cabo por el hipocampo, siendo éste el que reagrupa todas las partes para crear un recuerdo completo (National Geographic, 2014).  Por otra parte, además de entender los correlatos neurológicos que subyacen a la memoria, es importante también saber que lo que recordamos no es necesariamente el resultado de la codificación original de un acontecimiento únicamente. De hecho, como el objetivo último de nuestro cerebro es buscar la supervivencia a toda costa, a veces para conseguirlo es capaz de sustituir la información que le falta por fantasías y confabulaciones.  Oliver Sacks (2009) relató un ejemplo de este fenómeno vivido en primera persona; Él aseguraba recordar cómo cuando era pequeño y estando jugando en el jardín de su casa, pudo presenciar un bombardeo en el que se veían trozos de metal estallando por el aire. Al compartir este hecho con su hermano mayor, éste le aclaró que lo que él creía recordar era realmente un falso recuerdo. Oliver no pudo presenciar el bombardeo ya que en ese momento se encontraba con su hermano mayor, ambos fuera de peligro. Lo que Oliver recordaba...

La vuelta de las vacaciones

Esto puede llegar a afectar a la conducta en forma de irritabilidad, apatía, falta de atención, tristeza, cansancio físico y psíquico. Además, hay muchas personas que lo pasan mal porque de forma muy rápida desean obtener un rendimiento social y laboral absolutamente normal, se cargan precipitadamente de trabajos, proyectos, entrevistas, programas, etc. Las vacaciones han de constituir una fuente de energía para el resto del año, pero siempre de forma positiva. Poco a poco transcurre el período de vacaciones y el individuo tiene que volver a su puesto de trabajo, a cumplir (para muchos) la primigenia maldición bíblica. Así nos encontramos con los madrugones, turnos laborales, hábitos alimentarios totalmente diferentes, con un nuevo estilo de vida y, especialmente, con un ambiente laboral bastante frustrante que, por supuesto, continúa y no se ha corregido durante las vacaciones. Este «poner los pies en el suelo» moviliza los mecanismos psicológicos de adaptación y de defensa. Por eso es relativamente fácil que aparezcan síndromes prodrómicos como fatiga, abulia, anhedonia, insomnio, hipersomnia, pesadillas y cefaleas tensionales. Podemos experiemntar lo mencionado, durante aproximadamente quince días. Es importante integrar proyectos psicoterapéuticos específicos para la adaptación a la rutina para así poder prevenir un posible estrés crónico que pudiera tener graves repercusiones en salud mental y fisica. Sin este tipo de proyectos y programas de intervención psicoterapéutica, el empleado, rinde menos, y, a largo plazo, cuesta puede tener repercusiones. ¿Qué podemos hacer? Por un lado, es necesario que las vacaciones estén diseñadas de forma adecuada: Adaptadas a las posibilidades e intereses individuales y familiares Diseñadas para que podamos conseguir un descanso activo que mantenga la mente despierta para disfrutar...

Musicoterapia

La musicoterapia se define como una “terapia basada en la producción y audición de la música, escogida ésta por sus resonancias afectivas, por las posibilidades que da al individuo para expresarse a nivel individual y de grupo, y de reaccionar a la vez según su sensibilidad, y también al unísono con los otros” (Lacárcel, 1990; p. 20). Pero contrariamente a lo que se pudiera pensar, en la Musicoterapia no sólo se utiliza la música, sino que también se realizan diferentes actividades relacionadas con la producción de sonidos como la asociación o discriminación, la descripción sonora de instrumentos, o la realización de juegos en los que el sonido es una clave principal. A esto se le añade un aspecto motriz, para proporcionar una vía alternativa para comunicarse y para facilitar un desarrollo emocional, físico y mental. (Thayer Gaston y otros, 1993) Históricamente, esta disciplina nace del interés por el uso de la educación musical en la población con necesidades especiales (NEE). Metodológicamente crece a partir del siglo XX cuando aparecen los primeros postulados que combinan los principios metodológicos de otras disciplinas con ideas pedagógico-musicales para atender a las necesidades reales de los alumnos (Palacios, 2004).  Pero, aunque la relación terapéutica entre NEE y música ha sido constatada durante siglos, la mayor parte de los centros educativos musicales no están preparados para atender las necesidades especiales que esta población plantea, dado que no poseen ni la formación ni el personal de apoyo adecuado. En concreto, los principios en los que se basa esta terapia se pueden resumir en los que exponen Thayer Gaston (1993) y Benezon (1998). Por una parte, Thayer...

PSICOLOGÍA PERINATAL

La psicología perinatal es una rama de la psicología que se ocupa de la prevención, cuidado, apoyo e intervención en la salud mental de la mujer y su familia durante todo el proceso, desde la concepción, embarazo, parto, postparto y puerperio. Además, podemos entender la psicología perinatal como una forma de prevenir la psicopatología infantil ya que tiene en cuenta la importancia del establecimiento de un vínculo saludable entre la madre, bebe y familia. En la actualidad cada vez se da más importancia a este proceso vital y son más los colegas especializados en este ámbito. Hasta hace unos años muchos de los problemas o dificultades que aparecían en este proceso parecían silenciadas. Actualmente no nos es extraño escuchar personas hablar sobre dificultades en la concepción, abortos, partos no respetados, depresiones post-parto… tradicionalmente la maternidad ha sido considerada como una etapa de felicidad y bienestar para las mujeres, aunque contrariamente a esta idea los estudios científicos arrojan datos que vienen a desmentir estar ideas. Actualmente se considera que este periodo de vida supone un factor de riesgo para la aparición de algún tipo de dificultad emocional. Los datos extraídos de los estudios indican que 1 de cada 5 mujeres embarazadas padecerá un trastorno mental en el embarazo o tras el parto. Como ya hemos comentado es muy importante tener en cuenta la influencia a la hora de establecer el vínculo madre bebe la situación emocional de la madre. El apego temprano es considerado la base del desarrollo psíquico infantil y el estado psíquico de la madre durante el periodo perinatal repercute en el desarrollo cognitivo, emocional y conductual del...

CEREBRO Y AMOR

¿Qué es el amor? ¿Por qué nos enamoramos? ¿Cuáles son los procesos cerebrales que nos llevan a sentirlo? El amor es una emoción social, que al igual que los celos, la envidia o la empatía, surge de un contexto social determinado y necesita del análisis de terceros para ser entendido apropiadamente (Chóliz y Gómez, 2002).  Aunque hay varias formas de sentir amor (parental, fraternal, amistad etc.), en este artículo nos centraremos en el amor romántico, y en concreto, en los cambios cerebrales que se dan en la fase del enamoramiento. Ortega y Gasset (1939) se refería al enamoramiento como “un estado de imbecilidad transitoria” o “un estado de miseria mental en el que la vida de nuestra conciencia se empobrece, se estrecha y paraliza”. Aunque ésta es una concepción bastante negativista, lo cierto es que el enamoramiento acarrea cambios emocionales y cognitivos, que aunque son de carácter transitorio, pueden llegar a tener mucha repercusión en nuestro día a día. Entre ellos, encontramos: alteraciones perceptivas, atencionales, ejecutivas, aumento de hiperactividad e impulsividad o síntomas somáticos como trastornos del sueño, alteraciones de la ingesta o trastornos neuroendocrinos/neuroquímicos. Muestra de estos efectos es que cuando estamos enamorados, tendemos a ver a nuestras parejas más bellas de lo que realmente son. De hecho, los experimentos que han analizado este fenómeno han podido constatar que cuando enseñas tres fotos de su pareja a alguien enamorado, una foto real y dos versiones mejoradas (aumentando la simetría facial mediante photoshop), estos escogen la foto más retocada como la más asociada a la imagen de su pareja. En cambio este fenómeno no ocurre cuando presentamos fotos de familiares...

La importancia de llorar

Cuando nos sentimos mal, sentimos emociones que producen malestar. El lloro es una estrategia para sobrellevar estas emociones y es una manera de procurar nuestra regulación emocional. Llorar no es agradable para nadie, pero el llanto, junto a la tristeza tiene un efecto reparador ya que sirve para descargar el estrés o la angustia. A demás, tras esta explosión emocional, suele venir una mejoría en el humor. Por otro lado, llorar es parte del proceso de sanación en muchas situaciones como, por ejemplo, en duelos (perdida de trabajo, la muerte de un ser querido, rupturas de pareja, cambios vitales, etc.) o puede ser simplemente una reacción ante la emoción que nos ha trasmitido una situación (alegría, emotividad, rabia, etc.). A algunas ocasiones las personas optan por diversas estrategias de evitación. A veces, las personas que padecen sintomatología depresiva o ansiosa o simplemente se encuentran mal por alguna circunstancia determinada en su vida, tienden a sentir que están tristes y que, para estar mejor, tiene que dejar de sentirse de esa manera. Por esta razón, se tiende a luchar contra las emociones y se trata de mantener “a raya” las emociones intensas negativas. Además, se suele tener la creencia errónea de que el camino hacia la mejoría es “aguantar”. Al final, lo que se logra es que la persona se mantenga en una línea fina que no lleva a la mejoría, pero tampoco se permite caer, ya que la idea de caer a “un pozo” sin salida asusta mucho. Al contrario, si se trata de la alegría, no hay problema en expresarlo y dejarse llevar por esta emoción. Esta es...

Apoyo social y salud

Desde principios de los años 70 ha tenido lugar un incremento en el interés por el concepto de apoyo social y sus beneficios en la salud y bienestar tanto psicológico como social de las personas. El entorno social ha supuesto para el ser humano un mecanismo esencial de adaptación y, de acuerdo con Kingsley Davis (1965), el establecimiento de relaciones sociales permitió buscar respuestas y soluciones a problemas que no lograríamos revolver de forma aislada, constituyendo de ese modo uno de los grandes pasos de la evolución. A finales del s. XIX y principios del XX sobre la influencia de los factores sociales en la salud mental de las personas, constataron las consecuencias negativas del aislamiento y la desintegración social en la salud y ajuste social (Gracia, 1998, p. 20). En el área de la sociología Emile Durkheim en su clásico estudio sobre los determinantes sociales del suicidio encontró apoyo empírico para sus hipótesis probando que el suicidio era más frecuente en aquellas personas con pocos lazos sociales íntimos. Pese a que el papel de las relaciones interpersonales en el bienestar era ya ampliamente reconocidas en el campo de las ciencias sociales, no es hasta mediados de los 70 cuando el apoyo social obtiene el reconocimiento de la comunidad científica en lo que se refiere a su importancia práctica; para la investigación y la intervención social y comunitaria, gracias a la expansión de los estudios de John Cassel (1974), Sydney Cobb (1976) y Gerald Caplan (1974), respecto a los efectos protectores en la salud de los vínculos sociales con el grupo primario o pares significativos. Uno de los intentos más rigurosos por proponer una definición sólida de qué es el apoyo social fue llevado a cabo por...