Lectura compartida con niños ¿cuándo empezar?

Hace poco una amiga, ávida lectora, que ha sido madre recientemente, me comentaba las ganas que tenía de que su peque creciera para poder comprarle libros y transmitirle su afición. Y “¿por qué esperar?” Le pregunté yo. “No sé…todavía ni habla, ¿cómo voy a leerle ya?, ¿para qué si no se va a enterar de nada?” A mí siempre me había parecido que transmitir el placer por la lectura era altamente recomendable y debía tener un impacto positivo en el posterior desarrollo del lenguaje, pero ¿desde qué edad sería conveniente hacerlo? ¿Existe evidencia que respalde esta recomendación? Los estudios señalan que la lectura compartida, esto es, la lectura en voz alta que un adulto realiza en compañía de un niño/a generalmente pre-lector, es una de las prácticas que más inciden en la alfabetización temprana y en el posterior rendimiento y hábito lector. Cuando leemos un cuento a un niño/a, le estamos invitando a imaginar, a recrear en su mente lo que describimos, por muy inverosímil que resulte, lo cual promueve un mejor desarrollo de los circuitos cerebrales que procesan información verbal y la formación de imágenes mentales.  Incluso en niños/as en edad pre-escolar, que escuchen cuentos se asocia positivamente con la activación de áreas del cerebro que apoyan las imágenes mentales y la comprensión narrativa. ¿Qué factores deberíamos tener en cuenta? Según los estudios algunos de los factores que aumentan los beneficios de esta práctica son: Frecuencia de la lectura compartida. Se recomienda realizar una práctica frecuente, repetitiva y rutinaria. Edad de inicio. Por el momento no hay muchos estudios que examinen específicamente la edad de inicio exacta en...

Las nuevas tecnologías, o cómo se ha transformado la adicción al juego

Hace muchos años que comenzó la era digital, y con ella todo se volvió más rápida y, probablemente, más superficial. Así, han ido surgiendo nuevas dificultades, que constituyen retos a los que enfrentarse como especies y como sociedad. Pero a menudo el ritmo de avance de estas nuevas tendencias parece ser mayor al que el ser humano y la sociedad donde se incrusta tienen para poder ir asimilando lo que va pasando. De esta forma, nos encontramos con que se generan multitud de vacíos y alegalidades que a menudo aprovecha la picaresca para colarse en nuestras vidas. Sin embargo, a menudo pueden llegar a complicar e incluso a destrozar la vida. Como no podía ser de otra forma, los eslabones más débiles de la cadena son quienes más lo sufren y terminan por claudicar a un estilo de vida normal. Resulta paradójico cómo es precisamente uno de estos eslabones el que resulta más perjudicado por la frenética marcha de creación de nuevas herramientas digitales: los nativos digitales, que no son otros que nuestrxs hijxs. En los últimos tiempos han surgido tendencias y fenómenos que los más mayores de la tribu no alcanzan a entender: youtubers, virales, nomofobia… Tanto es así, que muchos de los de mediana edad, tampoco alcanzamos a entender el motivo que subyace al imparable avance y auge de éstas. Una de las razones que pueden explicar estos movimientos es un cambio de valores, donde mientras antaño el conocimiento era el valor más preciado, ahora es la imagen (aunque ésta no se acompañe de nada por detrás y venga hueca) la que más valor tiene. De esta...