¿ Por qué mienten los niños?

La aparición de las mentiras suele ser habitual en los niños entre 4 y 6 año. Los niños y las niñas mienten por diferentes razones a lo largo de si infancia por lo que es importante contextualizar y entender la mentira en cada situación determinada y tener en cuenta la edad en la que se da esta. Al comienzo, sobre los 4-5 años, las mentiras suelen ser fruto de la fantasía, para ellos es parte de un juego. No distinguen bien la realidad y la ficción y juegan a inventarse historias y ser parte de ellas. Además, a los niños de esta edad les suele gustar que los adultos formemos parte del juego y para ello comparten con nosotros estas historias fantaseadas. En estos casos no debemos alarmarnos y es positivo poder participar juntos en los juegos que plantean. Cuando crecen un poquito pueden ir apareciendo lo que se conocen como mentiras interesadas. Un ejemplo de ello sería cuando por ejemplo hay una discusión entre niños y cada uno de ellos cuenta una versión interesada de esto para evitar los castigos o enfados por parte de los adultos. Este tipo de mentiras suelen aparecer en niños un poco más mayores que diferencian mejor entre mentira y realidad. Si esto se da de manera repetida es recomendable que los adultos le dediquen tiempo a explicarles el valor de la sinceridad, para ello es importante hacerlo de manera adecuada a su edad. En este caso podemos ayudarnos de recursos literarios como el cuento de Pedro y el lobo o Pinocho. También pueden establecer la sinceridad como una norma familiar, explicando su...

CREATIVIDAD… ¿la habilidad más valorada en el siglo XXI?

Dado que en la sociedad actual la información que nos rodea cambia continuamente, la innovación y la creatividad son cruciales. Cada vez se necesitan más personas que piensen de manera alternativa y sepan buscar múltiples soluciones a los problemas.  A lo largo de la historia individuos brillantes como Albert Einstein, Thomas Alva Edison, Sir Isaac Newton, Leonardo da Vinci o Charles Dickens se han hecho famosos por sus descubrimientos derivados de su destacada inteligencia y pensamiento creativo (Li et al., 2014). Hoy en día, se ha comprobado que los individuos creativos tienen un mayor éxito laboral y muestran una mayor satisfacción con su trabajo. Incluso en la infancia, se ha visto que los niños creativos tienen mejores resultados en su desempeño escolar (Baer y Oldham, 2006). Además, podemos decir que la creatividad es multidisciplinar, lo que significa que está presente en las artes, la literatura, la ciencia, la filosofía y la política, y forma parte de los esfuerzos diarios de los individuos. Pero, ¿qué es la creatividad? ¿Qué implica ser una persona creativa? Pues bien, la creatividad se define como la capacidad de asociar elementos para formar nuevas combinaciones a fin de originar algo nuevo que sea útil y significativo. Esta competencia puede requerir habilidades como la fluidez, la imaginación, la originalidad y la flexibilidad. En cuanto a los correlatos neuronales, Guilford (1967) identificó dos factores distintos que intervienen en el proceso creativo: el pensamiento divergente y el convergente. Mientras que el primero está localizado en el hemisferio derecho y es el encargado de generar múltiples ideas, el convergente se localiza en el hemisferio izquierdo y es más local,...

La influencia del maltrato en el cerebro infantil

¿Qué sucede cuando, en el momento nuclear donde más vulnerables nos sentimos (primera infancia), nuestros seres queridos nos abandonan? ¿Es lo mismo si la vivencia de vulnerabilidad es puntual y aislada, o si por el contrario ésta se mantiene por un lapso temporal relativamente amplio? ¿Y si, además, este impacto longitudinal se da al mismo tiempo que nos desarrollamos emocional y cognitivamente? Claramente, no. Y si además, ¿más allá de un abandono y dejación de la función paterno-materna, existe un maltrato activamente ejercido (físico, sexual, etc.)? Claramente, el daño psíquico y neurológico se presume aún más severo e incluso más orgánico e irreversible. Y ciertamente es así: a más temprana e «intensa» (entendiendo como tal lo invasiva y dañina que pueda resultar) la experiencia traumática, más daños se generan a nivel cerebral. Lamentablemente, este tipo de experiencias son relativamente frecuentes, y los estudios han constatado que vivenciar 4 o más de estas llamadas Experiencias Infantiles Adversas (EIA) suponen un peligro notable para nuestra integridad física y mental, existiendo una relación entre la «dosis» de esta EIA y sus consecuencias en nuestra salud. Cabe reseñar que algunos estudios han constatado la vivencia de 1 EIA en un 25-64 % de la población, y la de 4 o más en el 12,5 % de casos aproximadamente, por lo que es habitual encontrarnos personas con traumas o vivencias extremas en la infancia alrededor nuestro. v Como antes se ha mencionado, la vivencia temprana de EIA habitualmente genera cambios en el funcionamiento de diversos sistemas del organismo del niño, entre los que se incluyen cambios en el sistema nervioso central. Y es que...

Síndrome de Tourette

El Síndrome de Tourette o el Síndrome de Gilles de la Tourette, es un trastorno poco frecuente, caracterizado por la presencia de tics motores crónicos y tics fónicos. Es un trastorno neuropsiquiátrico, que tiene su inicio en la infancia. La edad media de aparición es a los 7 años. Sin embargo, los tics motores suelen ser los primeros en manifestarse, a la edad de 3-8 años. Los tics fónicos, en cambio, suelen mostrarse a los 11 años. Como se ha mencionado, entre su sintomatología se encuentran los tics motores crónicos y los tics vocales o ruidos incontrolables. Un tic, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V, por sus siglas en inglés), es “una vocalización o movimiento súbito, rápido, recurrente, no rítmico”. Los tics se pueden clasificar en simples, como puede ser parpadear, resoplar y/o aclarar la garganta, o complejos, saltar, agitar las piernas y/o decir palabras o frases fuera de lugar. Asimismo, las personas con Síndrome de Tourette, pueden experimentar los llamados tics sensoriales, que son definidos como experiencias subjetivas que la persona siente en su interior. Estas sensaciones son aliviadas una vez llevado a cabo el tic, debido a la reducción de la ansiedad. Cabe destacar, que este síndrome tiene una alta comorbilidad con otros trastornos como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y/o el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). Además, también puede cursar con trastornos de ansiedad, de personalidad, del estado de ánimo, del sueño o con Trastornos del Espectro Autista (TEA). Entre los tratamientos con mayor evidencia científica, se encuentran la psicoterapia y la farmacología. En cuanto a la primera, la...

Los Abrazos matan la ansiedad

Los abrazos nos devuelven el color de la vida. “La ansiedad es la característica mental más destacada de la civilización occidental” R. R. Willoughby. Muchos de nosotros, quien más, quien menos, en algún momento de nuestra vida hemos sentido que nos falta el tiempo y el aire, y sin saber por qué, nos encontramos ante una sensación de inquietud y de excesiva preocupación. Sin venir a cuento, sentimos miedos y temores y nos preparamos para alguna desgracia, poniéndonos en la peor situación y nos ponemos en una posición de alerta, de vigilancia continua, que sin reparar en ello nos arrastra a la ineficacia, a cometer errores, hasta que se convierte en un sentimiento vital donde se agarra al alma y nos roba hasta los colores de la vida, volviéndola monocromática, perdiendo toda su belleza. Esa presión, también se representa en nuestro cuerpo. Los músculos se tensan y sufrimos contracturas, el corazón bombea más rápido, nos cuesta respirar, perdemos la capacidad de visión o empezamos a notar dolores en el estómago e incluso tenemos problemas para dormir. Esta sensación que a veces no somos capaces de identificar tiene nombre y es bien reconocida a día de hoy, es el estrés o la ansiedad. Cuanto más seamos capaces de comprenderla e identificarla, más nos ayudará a manejarla y a aliviarla. La ansiedad es una emoción compleja y bastante difusa, de ahí que la gente en ocasiones no sea capaz de identificarla. Por el contrario, normalmente sí que solemos ser capaces de reconocer el estrés. La cuestión es que la ansiedad, es la representación continua del estrés en la dimensión temporal. La ansiedad,...

DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO: ¿QUÉ PUEDE APORTAR LA NEUROPSICOLOGÍA? ¿EN QUÉ CONSISTE LA REHABILITACIÓN NEUROPSICOLÓGICA? (PARTE III)

¿Qué Puede Ofrecer la Neuropsicología ante un DCA? La neuropsicología constituye una disciplina enmarcada dentro de la psicología que se ocupa del estudio de la relación existente entre el cerebro y el comportamiento de las personas, el cual incluye no solo la conducta observable en estas, sino también el funcionamiento cognitivo y emocional subyacente. Por ello, desde la perspectiva neuropsicológica, tras un DCA resulta de vital importancia realizar un proceso de evaluación exhaustivo y riguroso que permita establecer qué áreas cognitivas, emocionales, conductuales y funcionales han podido verse afectadas y cuáles, por el contrario, han permanecido intactas. Además, la información derivada de dicho proceso permitirá adecuar la intervención que cada persona debe recibir para favorecer al máximo su mejoría en el menor periodo de tiempo a través de intervenciones como la rehabilitación cognitiva. Puesto que desde Psicología Amorebieta nos parece importante que nuestros pacientes y sus familiares sepan qué deben esperar de cada uno de estos procesos, y tras haber profundizado ya en un post previo sobre el papel de la evaluación neuropsicológica (Parte II), os explicamos en qué consiste la rehabilitación neuropsicológica en el DCA (Parte III). ¿En qué consistirá la rehabilitación cognitiva? La rehabilitación neuropsicológica es un tipo de intervención no farmacológica dirigida a la mejora o la ralentización de la progresión de los síntomas cognitivos, emocionales y conductuales causados como consecuencia de lesiones cerebrales o procesos de neurodegenerativos. El objetivo último de este tipo de intervención no es otro que el de mejorar o favorecer el mantenimiento de la autonomía personal y, consecuentemente, de la calidad de vida y bienestar de la persona. Por todo ello,...