¿Cómo aprende un niño con epilepsia?

Con razón del día internacional de la epilepsia, hablamos en torno a cómo aprende un niño con epilepsia.

Dado que la variedad de tipologías de patologías epilépticas, así como la localización neural subyacente de las mismas, puede genera un patrón de disfuncionalidad altamente variable, y dado que uno de los procesos cognitivos más importantes en la infancia, así como complejo en cuanto al número de estructuras cerebrales implicadas en ella, en el aprendizaje, es conveniente que se conozca el proceso de esta función con el fin de poder detectar en qué función específica se produce el problema y poder generar soluciones y adaptaciones consecuentemente. Se debe tener en cuenta que la localización de la descarga eléctrica determinará qué área no puede realizar de manera normalizada sus funciones, incluso aunque la crisis no sea visible exteriormente (pueden darse sin que sean perceptibles). Además, la propia medicación anticonvulsionante también afecta a estos procesos.

Epilepsia, Convulsión

Primeramente, debemos tener en cuenta que la epilepsia en sí puede generar indiferencia ante el mismo, unos resultados inferiores a los iguales y problemas de comportamiento y atención en diversas formas. Por tanto, debe analizarse si previamente al aprendizaje a desarrollar existen problemas. Después, debemos tener en cuenta que pueden darse algunos problemas perceptivos que afectan al resultado del aprendizaje, pero no se evidencien de manera clara como problemas perceptivos. Llegados a este punto, si el sistema neuropsicológico tiene un funcionamiento normal, llega el momento de almacenar la información (la memoria), crítico en el caso de la epilepsia por su alta sensibilidad a crisis y evolución de la epilepsia. Por ello, habrá niños que en una repetición del material a aprender sean capaces de alcanzar esta etapa (registro de la información), mientras que otros necesitarán de más repeticiones; además, un aprendizaje incidental a la primera no indica un patrón de aprendizaje a la primera, debiéndose dar muchas condiciones para ello.

La Cabeza, Cerebro, Hombre, La Cara

            Finalmente, hay niños en los que la disfunción radica en la pinza que se encarga de traer a la conciencia y hacer verbalizable la información almacenada. Esto se nota notablemente en patrones de respuesta como los de “lo tengo en la punta de la lengua”, cuando al darles alguna pista, son capaces de recordar lo que debían decir, siendo por tanto problema de esa pinza y no del registro de la información en el almacén.

Niño, Niña, De La Mano, Kids, La Escuela

            En resumen, si una vez leída la información, se es capaz de reproducir con tus palabras lo leído, en cierta manera, podemos creer que el proceso de aprendizaje se ha dado satisfactoriamente, si bien cabe incidir nuevamente en que una respuesta bien dada no predice un patrón de respuestas bien dadas en futuros intentos.

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