Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) (1/2) (Aitziber Ibáñez de Gauna)

Es muy frecuente escuchar a los docentes que debido a los altos ratios, no pueden garantizar la atención a las necesidades individuales de cada alumna y alumno. Es cierto que con clases con menos alumnado sería mucho más fácil hacerlo, pero no es menos cierto que a día de hoy tenemos diferentes herramientas que pueden ayudarnos en el difícil pero gratificante camino de ofrecer a cada persona lo que verdaderamente necesita para tener éxito en su vida escolar. También es habitual escuchar a padres y madres el desgaste físico y emocional que supone para las familias y especialmente para los niños y niñas con necesidades de aprendizaje que no se ajustan a las metodologías que “se han usado toda la vida”. Y es que en las aulas la diversidad está a la orden del día: cultural, social, de estilos y necesidades cognitivas, etc. Y sin embargo se sigue programando para los estudiantes promedios sin tener en cuenta esa variabilidad. La intención de este artículo es dar a conocer un marco teórico con evidencia científica que nos puede ayudar a diseñar intervenciones educativas que precisamente tengan en cuenta la diversidad y eviten la sensación de fracaso que muchos niños y niñas viven en una etapa crucial del desarrollo de la personalidad.

A día de hoy, nadie pone en duda el derecho de todas las personas a acceder a cualquier espacio físico o a que un zurdo tenga unas tijeras adecuadas a su condición. Gracias al diseño universal, se pretende garantizar que así sea. Sin embargo, el Diseño Universal de aprendizaje (DUA) no es tan conocido ni siquiera entre la comunidad educativa, y sin embargo es una herramienta extremadamente útil para garantizar que toda la diversidad que encontramos en las aulas pueda tener éxito en el aprendizaje. Así, “el DUA es un conjunto de principios para desarrollar el currículum que proporcionen a todos los estudiantes igualdad de oportunidades para aprender” (CAST, 2011). Tiene su origen en EEUU a finales de los años 80. Fueron Anne Meyer (psicóloga experta en educación), David H. Rose (neuropsicólogo) y sus colaboradores del Instituto CAST los que crearon este marco teórico. Este equipo de investigadores, basándose en la neurociencia aplicada al aprendizaje, desarrolló el concepto con los mismos principios que el Diseño Universal, adaptándolos al diseño curricular. De este modo, “se tienen en cuenta los ritmos, los estilos de aprendizaje, los estilos de pensamiento y las diferentes características neuronales que influyen en el aprendizaje” (CAST 2011; Pastor, et al., 2013).

Las bases teóricas sobre las que se apoya son:

  • La neurociencia; las investigaciones acerca del desarrollo y funcionamiento del cerebro.
  • La psicología cognitiva; especialmente las teorías de Vigostky, Bruner, Ausubel, Gardner….
  • La pedagogía; propuestas de pedagogía activa que tienen en cuenta aspectos emocionales, cognitivos y éticos.

Componentes del DUA. Principios y pautas.

Los resultados de las investigaciones en neurociencia demuestran que existe una diversidad de configuraciones cerebrales, y por tanto una diversidad en el aprendizaje. Si no hay dos cerebros que funcionen de la misma manera, no habrá dos alumnos o alumnas que aprendan exactamente igual. El DUA reconoce esas diferencias en cuanto a:

  • El compromiso. Lo relativo al por qué del aprendizaje y las redes afectivas que regulan el interés, el esfuerzo, la motivación y la autorregulación.
  • La capacidad de representación. En este caso hablamos del Qué del aprendizaje. Están implicadas las redes de reconocimiento que aglutinan procesos perceptivos, de acceso y procesamiento de la información.
  • La acción y expresión. El cómo del aprendizaje. En este caso, son las redes estratégicas que nos hablan de todo lo que tiene que ver con organizar, planificar, ejecutar y monitorizar dicho aprendizaje.
Imagen: UDL& the Learning Brain. CAST (2018b)

A continuación, vamos a profundizar en estas redes, explicando los principios que se relacionan con cada una de ellas, las pautas que el DUA nos da para atender a las diferencias individuales y qué propuestas pedagógicas nos pueden ayudar a conseguirlo.

a) Redes afectivas.

Son las redes que reflejan la forma en que cada persona se involucra con el aprendizaje. Impactan en el por qué del aprendizaje y están relacionadas con las emociones, los sentimientos, el esfuerzo y la motivación. Implican al cerebro límbico y nos habla de la necesidad de despertar la curiosidad y la motivación entre los estudiantes. Sabemos que las emociones son claves para estar en condiciones de poder adquirir conocimientos nuevos y sin embargo no siempre tenemos en cuenta este aspecto.

El principio que nos invitan a seguir es el de “proveer múltiples formas de implicación y compromiso”. Cuando tenemos en cuenta este principio, no contemplaremos aspectos cognitivos, sino emocionales. Implica tener en cuenta el clima del aula, el interés, la motivación, la autorregulación, la ayuda mutua y el aprendizaje cooperativo entre docentes, alumnos y alumnas y familias. Así, ofreceremos diferentes opciones para que cada alumno y alumna pueda participar y conseguir logros teniendo en cuenta la motivación extrínseca, que alimentará el docente, pero sin olvidar la motivación intrínseca que cuidaremos dando diferentes opciones que mantengan niveles óptimos de esfuerzo, persistencia y regulación. Las pautas que el DUA nos da para ello es que ofrezcamos diferentes opciones para captar el interés, planteando retos y desafíos cognitivos adecuados, partiendo de los conocimientos previos. A su vez, ofreceremos “opciones para mantener el esfuerzo y la persistencia”,  compartiendo con ellos desde el principio los objetivos que pretendemos conseguir y los indicadores de evaluación que vamos a utilizar. Para darles opciones para la autorregulación es fundamental impulsar la reflexión sobre su propio proceso de aprendizaje (metacognición) a través, por ejemplo, de la escalera metacognitiva invitándoles a responder preguntas sobre qué han aprendido, cómo lo han aprendido, qué les ha resultado más fácil y más difícil y qué aplicación tiene en la vida real. Esta reflexión puede ser compartida o hecha de manera individual y quedar registrada en un diario de aprendizaje.

b) Redes de reconocimiento.

Son las redes especializadas en percibir la información y asignarle significado. Cuando actuamos sobre ellas, eliminamos las barreras a la comprensión ya que las personas diferimos en la forma que percibimos y comprendemos la información. Si tenemos claro que hay diferentes formas de aprender, es fácil llegar a la conclusión de que debe haber diferentes formas de enseñar y por tanto será fundamental tener en cuenta los diferentes estilos de aprendizaje a la hora de presentar la información. El principio que debemos tener en cuenta en este caso es: “Proporcionar diferentes formas para la representación” y las pautas a seguir a la hora de programar serán:

  • Proporcionar opciones para la percepción: tendremos en cuenta las diferentes vías perceptivas y ofreceremos alternativas a la información visual y/o auditiva. Apoyarnos en imágenes mientras hacemos una exposición oral o utilizar subtítulos en un video son ejemplos prácticos.
  • Proporcionar opciones para el lenguaje, las expresiones matemáticas y los símbolos. Una idea es usar pictogramas o imágenes con menos exigencia de abstracción.
  • Proporcionar opciones para la comprensión; ilustrando las ideas principales de un texto mediante organizadores gráficos o siguiendo las pautas de la Lectura fácil.

c) Redes estratégicas.

Carmen Alba (2013) explica que el verdadero aprendizaje se produce aquí, en el momento en que interaccionamos con la información. El objetivo de este principio es aportar estrategias que permitan proporcionar diferentes opciones para la interacción física, para la expresión y la comunicación y para las funciones ejecutivas. Así les proporcionaremos diferentes alternativas para que cada uno pueda expresar lo que sabe. Las tres pautas que emanan de este principio son:

  • Proporcionar opciones para la interacción física: en el caso de una persona con problemas motores que le dificultan la escritura manual, permitirle usar un ordenador elimina las barreras para el aprendizaje.
  • Proporcionar opciones para la expresión y la comunicación: si a una persona con problemas de lecto-escritura sólo le damos la posibilidad de demostrar sus conocimientos a través de un examen escrito, no le estamos evaluando de una manera justa. Sin embargo, si los expone de manera oral, o través de una presentación audiovisual, o incluso de un cómic, el resultado de esa evaluación será bien diferente.

Las Inteligencias Múltiples nos ofrecen múltiples ideas en este sentido.

  • Proporcionar opciones para las funciones ejecutivas: tradicionalmente las funciones ejecutivas se han trabajado con niños y niñas con desafíos en su desarrollo. Sin embargo todo el alumnado se beneficiará de que el docente tenga en cuenta este aspecto a la hora de diseñar su programación didáctica. Entrenar a los alumnos en el uso de la agenda, o enseñarles a dividir una tarea compleja en objetivos más sencillos y comprobar que van completándolos hasta llegar a la meta final, es un recurso extremadamente útil para todos y especialmente necesario para alumnos que presentan dificultades a la hora de planificar una tarea, como puede ser el caso de algunas personas con TDAH.

Las propuestas pedagógicas que pueden ayudarnos a seguir estas pautas son, entre otras; la robótica, la cultura del pensamiento o el uso de las TIC, la gamificación, escape room, Breakout  EDu, aprendizaje basado en juegos, aprendizaje basado en proyectos, los rincones de aprendizaje, el Visual Thinking, Flipped classroom, la realidad aumentada o simplemente el uso de videos que los alumnos y alumnas puedan ver las veces que sean necesarias. (Coral Elizondo, 2019).

Otro capítulo fundamental a la hora de planificar la intervención educativa sería la evaluación. Una evaluación que debería ser cada vez más formativa y menos sumativa, pero este tema merece un capítulo aparte. La idea de este artículo era presentar el DUA como una herramienta que nos ayuda a diseñar entornos de aprendizaje flexibles, que garantiza la presencia, la participación y el logro de todo el alumnado, que tiene en cuenta la variabilidad humana y que nos acerca a una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

BIBLIOGRAFÍA

Alba Pastor C, Sánchez Serrano JM, Zubillaga del Río A. Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). Pautas para su introducción en el currículo. Proyecto DUALETIC. Ministerio de Economía y Competitividad en la convocatoria del Plan Nacional de I+D+I 2008-2011

CAST. Universal Design for Learning Guidelines version 2.0. 2011. Wakefield, M.A. Author. (Traducción al español: C.A. Pastor, P. Sánchez, J.M. Sánchez Serrano y A. Zubillaga, 2013).

CAST. Universal Design for Learning Guidelines version 2.2. 2018a.  En: http://udlguidelines.cast.org 

PÁGINAS WEB DE INTERÉS

http://udlguidelines.cast.org

http://www.educadua.es

https://coralelizondo.wordpress.com/

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