Las compras compulsivas: “¡Quiero más!”

Es indudable que estamos en una época en la que el consumo es un modo de vida. A los escaparates y anuncios tradicionales, se les ha sumado internet como ventana de publicidad de los productos.  Esto último es muy peligroso ya que da acceso a todo tipo de tiendas y productos antes difíciles de conseguir debido a la distancia física,  reduciendo mucho el tiempo que uno dedica a comprar con unos simples “clicks” del ratón o el dedo. Además existe otro factor relevante a la hora de comprar y es la presencia de publicidad en las redes sociales que manejan los jóvenes, especialmente los adolescentes, que siguen a sus “influencers” favoritos en busca de referentes y las marcas utilizan a estas figuras como escaparates de publicidad. Otro aspecto que es importante es la facilidad de crédito, es decir, hoy en día es relativamente fácil financiar un estilo de vida que uno no tiene y acumular una deuda que se puede pagar más adelante. 

La compra compulsiva comparte características con el bajo control de los impulsos y las adicciones sin sustancia. Con este último se observan características como el deseo intenso o craving por comprar, placer momentáneo cuando se compra además de malestar tras la propia compra y sensación de pérdida de control. Las fases que le suelen seguir son las siguientes (W.Black, 2007):

  1. Anticipación: Momento en el que la mente se llena de deseo, ansiedad o preocupación por el acto de comprar en si mismo o por lograr un determinado objeto. 
  2. Preparación: Se prepara para comprar, decidiendo que va a comprar, donde lo va a  hacer e incluso cómo va a ir vestido/a para ello
  3. Compra: El acto de comprar puede ser descrito como verdaderamente placentero
  4. Gasto por compra: Cuando se realiza el gasto económico, viene asociado al malestar hacia uno mismo por haber comprado. 
  5. Repetición del ciclo: La compra está asociada a un estímulo placentero y esto se repite para dejar de lado el malestar provocado por esto. 

Generalmente se suele perder el interés por el producto una vez se compre ya que el foco no está en el producto en si no en el acto de consumir. 

Comprar es normal y necesario para conseguir cosas que necesitamos en el día a día como la comida, los productos para el hogar, la ropa, etc. El problema surge cuando uno se hace dependiente a este ciclo en busca de esa sensación de placer que solo lo adquiere comprando de manera impulsiva, por ejemplo, varios tipos de jerseys en distintos colores que no necesita y, además,  se genera un síndrome de abstinencia que sólo se calma tras comprar. 

Para mantener este estilo de vida además de hacer frente a las obligaciones económicas del día a día (hipoteca, escuela, luz y electricidad, etc.), los créditos son fáciles de conseguir. Esto solo hace que los problemas aumenten a largo plazo, conllevando en trastornos psicológicos como depresión, ansiedad o ideación suicida entre otros. 

Aún así, uno no debería de pensar que por no tener deudas el problema está controlado. Es un error asociar la compra compulsiva a la adquisición de deudas, ya que la acumulación de una deuda considerable suele ocurrir en situaciones muy concretas. Se ha visto que las personas con poco poder adquisitivo, pueden cuidar el gasto que realizan y por su limitación económica, consumir en lugares de costes más bajos (W.Black, 2007). El conflicto llega cuando la persona adquiere grandes cantidades de productos y pone en jaque la economía familiar o personal debido a que, por ejemplo, ha utilizado el dinero que estaba destinado a costear las extraescolares de los hijos. 

Es cierto que no todos los hábitos de consumo son problemáticos pero es importante hacer un análisis de esto. Sería interesante hacer una reflexión personal sobre los hábitos de compra y la razón que hay detrás de estos para considerar si uno debería de comenzar a buscar un cambio: 

  • Por aburrimiento
  • Por necesidad
  • Por placer
  • Por hábito
  • Por recompensar algo

Si uno percibe que su consumo es problemático, la ayuda psicológica es un recurso importante para superar esto y evitar que las dificultades se agraven en el futuro.

Referencias

W.Black, D.(2007). Revisión del trastorno por compras compulsivas. Word psychiatry, 5(1), 14-18.

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