Las Funciones Ejecutivas y TDAH

¿Qué son las Funciones ejecutivas?¿Qué tienen que ver con el trastorno de atención e hiperactividad ?

Los Niñ@s con TDAH tienden a ser impulsivos, distraídos, pierden objetos y poseen una mala gestión de la organización y la planificación.

En esta entrada de hoy hablaremos sobre la relación que tienen las funciones ejecutivas y el trastorno de atención e hiperactividad (TDAH).

El TDAH se da cuando un niñ@ tiene mas problemas de conducta que la media, relacionados con diferentes criterios: impulsividad o falta de inhibición, falta de atención e hiperactividad (1). Aunque también se da en adultos, es uno de los problemas que mas afecta a la población infantil (0-14 años), y normalmente se suele visibilizar hacia los 7 años. Se estima que lo sufre entre un 5 y 7 % de dicha población y parece ser que se da más en niños que en niñas, con una relación 3 a 1 (3). Existen tres tipos de diagnóstico de TDAH dependiendo con qué frecuencia se presenten unos síntomas u otros. Por un lado, tenemos el TDAH predominantemente hiperactivo-impulsivo; por otro, está el predominantemente inatento; y, por último, un tercer grupo donde quedarían la mayoría de afectados, en los que se combinan los síntomas de la inatención y la hiperactividad-impulsividad.

La Neuropsicología es una rama de estudio que se sitúa a caballo entre la psicologia y la neurociencia, nutriéndose de ambas, y se centraría en estudiar las relaciones entre las conductas que realizamos y sus procesos cognitivos.

Los procesos cognitivos nos sirven para procesar toda la información que recibimos. Las procesos más simples, tales como la atención, memoria o aprendizaje fundamentan y hacen operativos los distintos procesos cognitivos complejos, cómo pueden ser el pensamiento, lenguaje o, como en el caso que nos ocupa, las funciones ejecutivas (FE). Este grupo de procesos, no disponen de una definición clara y consensuada a día de hoy, pero se podría decir, de manera sencilla, que son un compendio de aquellas habilidades y procesos cognitivos que nos ayudan a ejecutar de manera eficaz la resolución de problemas, regulando nuestros pensamientos y conductas para adaptarnos con éxito a nuestro medio. Estos procesos cognitivos los podríamos clasificar en varios tipos: razonamiento, planificación y organización, fijación de metas, toma de decisiones, Inicio y finalización de tareas, inhibición, monitorización, Memoria de trabajo, anticipación y flexibilidad Mental.

Según diferentes estudios existe una relación directa entre el TDAH y la disfunción ejecutiva. Es decir, cuándo los procesos cognitivos de más alto rango, denominados funciones ejecutivas, empiezan a manifestar problemas repercutiendo en la calidad del día a día de la persona afectada.

Estos procesos cognitivos complejos son parte de las cosas que nos han diferenciado de otros animales (telencéfalo altamente desarrollado; dedo oponible y Bipedestación) y por ende, se representan en los lóbulos frontales, más específicamente en la corteza prefrontal, la última parte en el desarrollo evolutivo de nuestra especie. Es importante que estas habilidades desarrollen y se presenten de manera adecuada en el niñ@ ya que intervendrán directamente en su crecimiento escolar y personal, tanto cognitivo como afectivo. Por ende, es sumamente importante realizar una evaluación e intervención lo más precisa posible.

Todavía no se disponen de las pruebas médicas necesarias para diagnosticar el trastorno, pero sin embargo este diagnostico se puede realizar a través de instrumentos neuropsicológicos estandarizados. En un estudio realizado en niñ@s con TDAH (2), han analizando ciertas funciones ejecutivas (planificación y organización; flexibilidad cognitiva e inhibición) y han conseguido diferenciar a los distintos grupos del trastorno mencionados anteriormente, facilitando las tareas de evaluación e intervención en el TDAH.

Por todo esto, la intervención neuropsicologica se suele trabajar a través de los juegos, que favorecen la motivación y participación del niñ@ ayudando a obtener mejores resultados. Los juegos utilizados para este tipo de intervención, obviamente tienen que tener un propósito relacionado con la restauración, rehabilitación o sustitución de los procesos dañados.

Bibliografía

  1. American Psychiatric Association. DSM-IV-TR. Washington DC: American Psychiatric Association; 2000.
  2. Rubiales, J., Bakker, L., Russo, D., & González, R. (2016). Desempeño en funciones ejecutivas y síntomas comórbidos asociados en niños con Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Rev. CES Psicol., 9(2), 99-113
  3. Willcutt, E. G. (2012). The Prevalence of DSM-IV Attention-Deficit/ Hyperactivity Disorder: A Meta-Analytic Review Neurotherapeutics.
  4. Tirapu-Ustárroz y J., Luna-Lario, P. (2008). Neuropsicología de las funciones ejecutivas. Manual de neuropsicología, 221-256.
  5. Valls-Llagostera C, Vidal R, Abad A, Corrales M, Richarte V, Casas M, et al. (2015). Intervenciones de orientación cognitivo-conductual en adolescentes con trastorno por déficit de atención/ hiperactividad. Rev Neurol 2015; 60 (Supl 1): S115-20.

Ilustración: Alazne Gardeazabal.

1 Comentario

  1. Muy interesante el artículo, como padre de un niño tratado en atención temprana focalizando la atención en muchas de las acciones que realizamos.

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