Los Amigos Imaginarios

Niña, Oso De Peluche, Juguete, Niño

“Ama, te he buscado una novia” o “Lola (su muñeca de trapo de toda la vida) coge los libros en silencio mientras yo duermo la siesta”, son frases que se le han escuchado estos días a Laia. Además, son muchos los momentos donde aprovecha a hablar con sus muñecos y muñecas, especialmente haciendo de profe de ellos. Como padres, es normal que a veces nos preocupen este tipo de frases o situaciones, por creer que van más allá de la realidad y que el niño puede estar percibiendo cosas que en realidad no existen. Si bien es raro ver un trastorno psicótico en un niño, a veces parece tan vívido lo que está viviendo o imaginando el niño que nos hace dudar si está verdaderamente sólo dentro de su imaginación, o si por el contrario ha venido para instalarse en su vida…

Bebé, Oso De Peluche, Jugar, Juguete

Pero la fantasía constituye una de las herramientas más potentes para la evolución de nuestros peques, y la edad ideal para tener amigos imaginarios (AI) es desde los 3 a los 11 años. Así, a los 7 años, el 65 % de éstos tienen o habrán tenido alguno, y en las películas de niños así lo han recogido, con naturalidad (p.e., Bing Bong, el amigo imaginario de Riley que sale en la película infantil “Del Revés”). Esto no es indicador de una mayor inteligencia ni ninguno de muchos mitos que circulan boca a boca desde tiempos inmemoriales; no tenerlos, tampoco es indicador de que nada vaya mal. Sin embargo, sí confiere algunas diferencias: cuando a los niños que tienen AI se les pide que finjan interactuar y describan los AI, son más capaces que los que nunca los han tenido, incluso perdurando el vívido recuerdo de ellos después de 7 meses. Además, son más capaces del juego simbólico y de simulaciones, si bien todos (con AI o no) ambos tipos de niños suelen ser capaces de distinguir realidad y fantasía. Eso sí, los que tienen AI, tienen narraciones más ricas en cuanto a detalles y lenguaje. Todas estas diferencias parecen mantenerse incluso siendo adultos, momento en el que son más creativos e imaginativos.

Conejo, Animales, Mascota

Pero, ¿por qué estos días los niños más pequeños, especialmente los “predispuestos” a ello, pueden estar usando más su imaginación? Los amigos imaginarios suponen un signo de desarrollo de la inteligencia social, y refuerza un aspecto importante de la llamada “Teoría de la Mente”: “los demás tienen creencias, deseos y comportamientos diferentes a los míos”. Este tipo de construcción, suele comenzar a darse en torno a los 4-5 años. Así, sabemos desde hace muchos años que la deprivación social tiene unos efectos graves en el desarrollo de todos los pequeños, y los IA satisfacen la necesidad de amistad, por ello no es raro que sean más comunes entre los hijos únicos y especialmente entre las niñas. Stephanie M. Carlson lleva años llevando a cabo estudios en este sentido y ha visto lo que veo yo con Laia: que las niñas pequeñas suelen ejercer el rol de maestros con sus AI, siendo a menudo éstos sus crías de animales, bebés humanos, etc. Otras veces, en cambio, suelen tomar el papel de superhéroes o personajes con más competencia que ellos mismos. Por eso no es algo raro verles hablar con ellos en el momento de irse a la cama, ese instante donde la oscuridad o la penumbra alimenta a veces sus necesarios y evolutivos miedos, en un ejercicio de dotarlos (y dotarse) de competencia para afrontar la situación. Y es que estos AI fomentan su autonomía (p.e., cuando hacen de padres y les insisten en que se pongan el cinturón o que coman), y además con un beneficio que nos les permiten los demás niños humanos y a menudo siquiera la vida real: las 0 consecuencias.

Fantasía, Bosque De Cuento De Hadas

Por todo ello, visto desde los ojos de nuestros peques, cuando existe tal alto nivel de incertidumbre como estos días y cuando los mayores hablan de bichos invisibles que parecen poner en riesgo la vida diaria (y hasta nuestro cole), debemos compensar y adaptar nuestro mundo, creando si es necesario para ello nuevos seres. Estos nos darán seguridad, apoyo (infantil, porque de adultos ya vamos sobrados en casa) y capacidad de hacer cosas que sólo podríamos soñar…

Niño, Persona, Humano, Chica, Teddy

Gleason TR, Sebanc AM, Hartup WW. Imaginary companions of preschool children. Dev Psychol. 2000;36(4):419–428.

Grenell, A., White, R. E., Prager, E. O., Schaefer, C., Kross, E., Duckworth, A. L., & Carlson, S. M. (2019). Experimental Paradigm for Measuring the Effects of Self-distancing in Young Children. Journal of visualized experiments : JoVE, (145), 10.3791/59056. https://doi.org/10.3791/59056

Hoff, E.V. (2011). Imaginary Companions, creativity, and self-image in middle childhood. Creativity Research Journal, 17, 167-180. Doi:10.1080/10400419.2005.965.1477

Taylor, M., Cartwright, B. S., & Carlson, S. M. (1993). A developmental investigation of children’s imaginary companions. Developmental Psychology, 29(2), 276–285. https://doi.org/10.1037/0012-1649.29.2.276

Trionfi, G., & Reese, E. (2009). A Good Story: Children with Imaginary Companions Create Richer Narratives. Child Development, 80(4), 1301-1313. Retrieved April 11, 2020, from www.jstor.org/stable/25592069

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.