Los efectos de la pérdida del trabajo

La situación de pandemia que vivimos hoy en día ha traído consigo múltiples consecuencias en la sociedad y las personas. Una de ellas ha sido el desempleo, llegando a registrarse 648.384 parados más, sin contar las personas que se encuentran con su puesto de trabajo suspendido o con reducción de jornada horario con motivo de ERTE que tanto hemos oido últimamente. 

¿Cómo puede llegar a afectar este hecho en el aspecto psicológico de las personas?

El trabajo remunerado ocupa un papel  central de la vida de las personas, ademas de proporcionar la cobertura económica necesaria para poder cubrir las necesidades básicas, también proporciona orden a la actividad diaria de las personas, facilita la organización estructurada, aporta relaciones sociales mas allá del ámbito familiar, proporciona metas y objetivos personales, proporciona identidad personal y  fomenta una actividad concertada que hace que las personas mantenerse activas y ocupadas, llegando a ser una de las mayores motivaciones para trabajar y uno de los mayores costes psicológicos (la inactividad) de estar desempleado. 

Como se ha mencionado antes, la situación actual caracterizada por una alta tasa de desempleo, facilita la aparición de una forma de estrés laboral donde tiene gran impacto la inseguridad relacionada con el presente (perder el trabajo o incapacidad de cubrir las necesidades básicas ) y con el futuro ( dificultades para encontrar uno nuevo), llegando a constituir uno de los factores de riesgo principales para la aparición de problemas de salud mental: ansiedad, insomnio, depresión, conductas lesivas…

Por ejemplo, Eisenberg y Lazarsfeld (1938) establecieron para los años de la Gran Depresión las consecuencias negativas para la salud asociadas al alto desempleo: deterioro emocional, descenso de la autoestima, pérdida del sentido estructurante del tiempo vital y apatía e indolencia, con disminución de las actividades cotidianas y de la participación social y política. Además, en esta época, la tasa de suicidio aumento un 16%.

¿Cuál es el papel de la psicología en este ámbito? 

En situaciones de alto nivel de desempleo es prioritario ayudar a la gente a encontrar trabajo mediante políticas activas de empleo eficaces que incluyan junto al apoyo emocional y psicosocial, información laboral, formación y reciclaje profesional:

  • los programas de apoyo psicológico y laboral bien diseñados y correctamente financiados han demostrado también su utilidad.
  • medidas de apoyo psicoterapéutico breve pueden aumentar la resistencia psíquica de los sujetos en situaciones de duelo por la pérdida del trabajo y ayudar a otras personas de riesgo como las personas con bajos ingresos, jóvenes, familias monoparentales, minorías étnicas…etc.  a afrontar y resolver mejor las dificultades añadidas por esta situación.
  • enseñar al desempleado nuevas habilidades de carácter relacional que mejoren su capacidad organizativa, actitud y respuesta frente a las entrevistas de empleo, puede aumentar las posibilidades de ser seleccionado para un trabajo. 

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