Mutismo Selectivo

El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad infantil. Se caracteriza por la imposibilidad de hablar en ciertas situaciones sociales, aun estando conservadas las capacidades lingüísticas, la comprensión del lenguaje y siendo totalmente capaces de hablar con personas conocidas y con las que se sienten cómodos/as, por sentir verdadero miedo a hacerlo. Es un trastorno que suele tener su inicio en la etapa preescolar, siendo la edad media del diagnóstico entre los tres y los ocho años. Las personas que sufren este trastorno suelen haber manifestado algún tipo de ansiedad social en alguna situación previa a su aparición.

Causas

Entre las posibles causas, se encuentran factores afectivos, familiares y/o conductuales, pudiendo comenzar progresivamente a causa de timidez extrema, dependencia, continuos berrinches, o a causa de alguna situación estresante. Es decir, es un trastorno con un origen multicausal.

El mutismo selectivo genera ciertas consecuencias en el menor que afectan a su entorno personal, social y educativo.

Signos del mutismo selectivo

Los signos del mutismo selectivo son los siguientes, entre otros:

  • El/la menos habla únicamente en ciertos entornos sociales donde se siente a gusto, no habiendo comunicación verbal en otros en los que no se encuentra cómodo/a.
  • Timidez
  • Aislamiento social
  • Elevado nivel de ansiedad
  • Mutismo durante un tiempo mayor de un mes
  • Náuseas o vómitos, dolores de cabeza, diarreas…
  • Retraso del habla

Intervención

La intervención que se realiza en los casos de mutismo infantil involucra cambios de comportamiento, siendo necesaria la participación tanto de la familia como de la escuela a lo largo del proceso, siendo el objetivo principal del tratamiento que el/la menor pueda comunicarse de manera verbal con su entorno.

El tratamiento debe centrarse principalmente en 3 aspectos:

  • La ansiedad extrema que aparece en ciertos entornos
  • La práctica limitada del menor para hablar en situaciones en las que no se siente cómodo/a
  • Las facilidades y el refuerzo que le puede estar ofreciendo su entorno para comunicarse de manera no verbal

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