Violencia de género en adolescentes

La Organización Mundial de la Salud (2012) define la violencia de género (en adelante, VdG) como “todo acto de VdG que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.

Esto constituye un “delito invisible”, manifestación de la desigualdad entre hombres y mujeres existente en nuestra sociedad. Sin embargo, es necesario destacar que, a nivel europeo, España es uno de los países pioneros y más avanzados a nivel legislativo, pues se están implementando políticas de prevención y superación de este fenómeno tales como la promulgación de la Ley Orgánica 1/2014, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (L.O. 1/2004).

En España, el Instituto Nacional de Estadística (INE, 2020) registró, en 2019, 31.911 casos de mujeres víctimas de VdG, lo que supone un aumento de 2% respecto al año anterior. La población que ha sufrido un mayor aumento de número de víctimas ha sido la de mujeres adolescentes menores de 18 años, con un incremento del 6,2%. En este mismo rango de edad, además, encontramos un aumento de varones adolescentes denunciados por VdG (21,4%). Este incremento provoca una evidente alarma social, pues se ha demostrado que la VdG en adolescentes es un factor de riesgo para formas graves de violencia en las parejas adultas (Martínez, García y Velasco, 2018).

Bascón, Saavedra y Arias (2013) señalan que la adolescencia es un período en el que aumentan de forma significativa los diferentes tipos de manifestaciones conflictivas y violentas, intensificándose sobre todo en los años correspondientes a la educación secundaria.

A nivel teórico se postula la influencia de diferentes factores a nivel individual, relacional, comunitario y social en la aparición de la VdG en los adolescentes (Novo y Seijo, 2015). 

En el primer nivel, y en cuanto a los factores individuales del adolescente algunos estudios han puesto de manifiesto la influencia de alteraciones psicopatológicas tales, como la depresión, trastornos de la personalidad limite y antisocial, e ideación suicida. Por otra parte, la baja autoestima y falta de empatía, el afecto negativo, el apego inseguro, el estrés psicosocial, pocas habilidades de comunicación, el bajo rendimiento académico o problemas escolares, y el consumo de alcohol y/o sustancias se han relacionado con la VdG en población adolescente (Carrascosa, Cava, Buelga, 2018).

El siguiente nivel es el relacional, es decir, aquellos roles y relaciones interpersonales que la persona ha experimentado en un entorno determinado, como pueden ser experiencias anteriores de violencia en el noviazgo o relaciones conflictivas, y tener un grupo de iguales con comportamientos antisociales (Cava, Buelga, y Carrascosa, 2015).

En el nivel comunitario encontramos aquellos entornos y factores que, sin encontrarse directamente relacionados con el sujeto, influyen en su comportamiento. Algunos de los más destacados son: pertenencia a una población marginal o en situación de pobreza, alta tasa de desempleo y residir en un barrio con alta actividad criminal.

Finalmente, a nivel social, encontramos aquellas características pertenecientes a la organización social, creencias culturales y los estilos de vida. Es en este nivel donde se encuentran las desigualdades de género y los estereotipos derivados de la idea de amor romántico, que tanto afectan a las relaciones en edades tempranas, que se manifiesta mediante celos y control exagerado, y no se relaciona con la VdG, sino con preocupación por parte de la pareja. Este mecanismo de asimilación de la violencia como parte del amor provoca una dependencia emocional hacia la pareja que, con el tiempo, disminuye la calidad de la relación (Martínez et al., 2018).

Como defienden Ramiro-Sánchez, Ramiro, Bermúdez, y Buela-Casal (2018), los adolescentes más influenciados por estas ideas románticas y con creencias más sexistas son un grupo de riesgo a la hora de convertirse en víctimas o agresores. Esto se debe a que los mitos están vinculados a formas de violencia como demostración de amor, basándose en prejuicios que se encuentran arraigados en un modelo cultural patriarcal.

Además de lo previamente comentado, existen otras cualidades propias de VdG en adolescentes: a) tanto las víctimas como los agresores tienen un menor grado de maduración personal y aprendizaje social; b) el contexto académico es el que permite identificar la magnitud del problema, basándose en el rendimiento académico; c) la etapa de desarrollo personal (adolescencia) es de por sí conflictiva; d) la forma de violencia se suele manifestar mediante acoso (atención sexual y comentarios sexistas) y/o persecución (intentos repetidos y continuados de imponer a otras personas la relación no deseada), y e) el doble rol de agresorvíctima por parte de los componentes de la pareja (Rodríguez y Rodríguez, 2015)

La VdG en los adolescentes es un problema social de gran magnitud pues, además de ser un factor de riesgo para la VdG futura, conlleva importantes daños en la salud personal, tanto física como psicológica, de quien la sufre. Entre las consecuencias más destacadas se encuentran: a) una disminución de su autoestima, una mayor inseguridad y dependencia emocional; b) problemas de salud; c) trastornos ansiosos, depresivos y síntomas de estrés postraumático e ideación suicida; d) bajo rendimiento académico; e) menor bienestar psicosocial y aislamiento social; f) mayor probabilidad de quedarse embarazadas precozmente; g) trastornos alimentarios; h) mayor riesgo de ser victimizadas en las relaciones de pareja adultas futuras; e i) conductas sexuales inseguras (Carrascosa et al., 2018).

Estas consecuencias en la vida de las adolescentes pueden tener efectos a largo plazo y continuar en la vida adulta. Muchas de estas pueden hacer que sean vulnerables ante relaciones tóxicas y repitan estos patrones disfuncionales de amor romántico con sus próximas parejas. Por ello, es importante prevenir la aparición de VdG en adolescentes y romper el ciclo disfuncional entre las parejas.

Referencias bibliográficas

Bascón, M. J., Saavedra, J., y Arias, S. (2013). Conflictos y violencia de género en la

adolescencia. Análisis de estrategias discursivas y recursos para la coeducación.

Profesorado: Revista de Currículum y Formación del Profesorado, 17(1), 289-307

Carrascosa, L., Cava, M. J., y Buelga, S. (2018). Perfil psicosocial de adolescentes españoles agresores y víctimas de violencia de pareja. Universitas Psychologica, 17(3), 1-10. doi: 10.11144/javeriana.upsy17-3.ppae.

Cava, M. J., Buelga, S., y Carrascosa, L. (2015). Violencia física y psicológica ejercida en parejas adolescentes: relación con el autoconcepto y la violencia ejercida entre iguales. Psicología Conductual, 23(3), 429-446.

Instituto Nacional de Estadística [INE]. (2020). Estadística de Violencia Doméstica y

Violencia de Género (EVDVG). Recuperado de https://www.ine.es/prensa/evdvg_2019.pdf

Martínez, A., García, S., y Velasco, L. (2018). Análisis de situaciones y perfiles de riesgo respecto al sexismo y la violencia de género en los adolescentes españoles. Electronic Journal of Research in Educational Psychology, 16(3), 703-715.

Novo, M., y Seijo, D. (2015). Aproximación psicosocial a la violencia de género: aspectos introductorios. En F. Fariña, R. Arce y G. Buela-Casal. (Eds.), Violencia de género. Tratado psicológico y legal. (pp. 63-72). Madrid, España: Biblioteca Nueva.

Organización Mundial de la Salud [OMS]. (2012). Violencia contra la mujer. Recuperado de https://www.who.int/topics/gender_based_violence/es/

Ramiro-Sánchez, T., Ramiro, M. T., Bermúdez, M. P., y Buela-Casal, G. (2018). Sexism in adolescent relationships: A systematic review. Psychosocial Intervention, 27(3), 123- 132. doi: 10.5093/pi2018a19

Rodríguez, J., y Rodríguez, L. (2015). Relaciones violentas en el noviazgo adolescente. En F. Fariña, R. Arce y G. Buela-Casal. (Eds.), Violencia de género. Tratado psicológico y legal. (pp. 87-104). Madrid, España: Biblioteca Nueva.

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